TRANSCRIPCIóN DE LA ENTREVISTA DE LARRY KING A MARK DAVID CHAPMAN (porción de la entrevista que aparece en el artículo 40 años del asesinato de John Lennon: La muerte del talento y las ideas. II – El dolor de los que aman (4).)

Según fue publicado en murderpedia.org por Juan Ignacio Blanco.

En Español:

KING: Bienvenido de nuevo a LARRY KING LIVE, con Mark David Chapman. Mark, ¿revivirás con nosotros esos terribles momentos para ti, para el mundo, para mucha gente alrededor y en círculos más cercanos a John Lennon? ¿Qué pasó esa noche?

CHAPMAN: Bueno, si quieres empezar por aquella noche… Yo estaba allí parado con una pistola en el bolsillo.

KING: ¿Sabías que ibas a dispararle?

CHAPMAN: ¿Disculpa?

KING: ¿Sabías que le ibas a disparar?

CHAPMAN: Absolutamente.

KING: Está bien.

CHAPMAN: Traté de no hacerlo, recé para no hacerlo, pero sabiendo que en el fondo probablemente iba a llegar a eso.

KING: ¿Sabías que sería esa noche? ¿Sabías que lo volverías a ver?

CHAPMAN: Sí, lo supe esa mañana, curiosamente, cuando salí del hotel. Tuve algún tipo de premonición de que esta era la última vez que iba a salir de mi habitación del hotel. No lo había visto hasta ese momento, eso es lo que lo hace interesante. Ni siquiera estaba seguro de que estuviera en el edificio.

Y luego salí de la habitación del hotel, compré una copia de The Catcher in the Rye, la firmé como de Holden Caulfield para Holden Caulfield, y escribí debajo: «Esta es mi declaración», subrayando la palabra «esta», con énfasis en la palabra «esta». Había planeado no decir nada después del tiroteo.

Caminé rápidamente por Central Park West hasta 72nd Street y comencé a dar vueltas por allí con fans que ya estaban, Jude y Jerry, y más tarde un fotógrafo que llegó.

KING: Está bien.

CHAPMAN: I…

KING: Y entonces John salió ese día, ¿verdad?

CHAPMAN: Salió. Yo estaba apoyado en una barandilla llena de gárgolas y estaba mirando hacia abajo, leyendo The Catcher in the Rye, y creo que se subió a un taxi y desapareció. Y luego ese día, me fui a almorzar con, creo, Jude. Volvimos.

KING: ¿Con quién?

CHAPMAN: Con Jude. Ella era una fan allí…

KING: Anjá.

Chapman: …que estaba allí en el edificio, y entabló una conversación sobre Hawái, sobre John Lennon. Ella había estado allí un número de veces. Y en un momento del día, ella se fue, y John volvió a salir. No recuerdo que volviera del taxi, pero obviamente estaba allí en el edificio.

Estaba haciendo un especial de radio RKO, y salió del edificio y el fotógrafo que mencioné anteriormente, Paul Goresh, me empujó hacia adelante y me dijo: «Esta es tu oportunidad. ¿Sabes? Has estado esperando todo el día. Has venido de Hawái para que firme tu álbum. Vamos, vamos».

Yo estaba muy nervioso, y estaba justo delante de John Lennon, y tenía un bolígrafo Bic negro y dije: «John, ¿me firmarías mi álbum?». Y él dijo: «Seguro». Yoko fue y se subió al coche, y él apretó el botón de la pluma y comenzó a escribir. Al principio le fue un poco difícil poder escribir. Luego escribió su nombre, John Lennon, y debajo de eso, 1980.

Y me miró, como mencioné anteriormente, y dijo: «¿Eso es todo? ¿Quieres algo más?» Y sentí entonces, y ahora, que sabía algo subconscientemente, que estaba mirando a los ojos de la persona que lo iba a matar.

KING: ¿Cómo crees…, por qué crees eso?

CHAPMAN: Bueno, su esposa estaba en el coche. La puerta se abrió, y es un hombre ocupado. Va a ir a la radio o a su estudio discográfico, y está hablando con un don nadie, firmando un álbum para un don nadie, y me está preguntando si es todo lo que quiero. Quiero decir, me está dando el autógrafo. No tengo una cámara encima. ¿Qué podría darle?

KING: Yo admitiría que es una cosa extraña para decir. Muy bien. ¿Así que se va?

CHAPMAN: Sí, se va de allí. Un auto.

KING: ¿Y qué haces el resto del día?

CHAPMAN: Me quedo parado, como un idiota, esperando a que vuelva.

KING: ¿Y a qué hora regresó?

CHAPMAN: Volvió alrededor de 10 para las 11 de la noche.

KING: ¿Habías cenado?

CHAPMAN: No, no lo había hecho.

KING: ¿Temías que pudieras no verlo de nuevo?

CHAPMAN: Probablemente.

KING: Sabías que ibas a dispararle.

CHAPMAN: Sí.

KING: ¿Cómo sucedió eso? ¿Qué pasó?

CHAPMAN: Bueno, el fotógrafo se fue. Yo… para ser honesto, tengo que decir que traté de que se quedara.

KING: ¿Por qué?

CHAPMAN: Porque había quienes pensaban que yo quería que él tomara fotos del tiroteo, lo cual no es cierto.

KING: ¿Por qué, entonces, querías que se quedara?

CHAPMAN: Quería que se quedara porque quería salir de allí. Había una parte, una gran parte de mí que no quería estar allí. Le pregunté a Jude, la fan, antes de que se fuera, si quería salir esa noche. Ella dijo que no. Si hubiera dicho que sí, habría estado en una cita con ella.

KING: Pero usted podría haberlo matado al día siguiente.

CHAPMAN: Oh, sí. Probablemente habría vuelto.

KING: Las circunstancias del asesinato, ¿qué pasó?

CHAPMAN: Estaba sentado en el interior del arco del edificio Dakota. Y estaba oscuro. Es tan ventoso. José, el portero, estaba en la acera. Y aquí hay otra cosa extraña que pasó. Yo estaba en un ángulo de donde podía ver Central Park West y 72, y veo esta limusina parar y, como saben, probablemente hay cientos de limusinas que aparecen en Central Park West por la noche, pero sabía que esa era la suya.

Y dije: «Esto es todo», y me levanté. La limusina se detuvo, la puerta se abrió, la puerta trasera izquierda se abrió. Yoko salió. John estaba muy atrás, digamos 20 pies, cuando salió. Le hice un saludo a Yoko con la cabeza cuando ella pasó por mi lado.

KING: ¿Ella te devolvió el saludo?

CHAPMAN: No, no lo hizo. Y no quiero ser tan clínico en esto, pero se lo he dicho varias veces. Espero que lo entiendas. John salió, y me miró, y creo que me reconoció, aquí está el tipo a quien le firmé el álbum antes, y él pasó junto a mí. Di cinco pasos hacia la calle, me volví, saqué mi Charter Arms calibre 38 y le disparé en la espalda.

KING: ¿En toda la espalda?

CHAPMAN: Toda la espalda.

KING: ¿No lo vio venir?

CHAPMAN: Nunca vio venir nada, Larry. Fue una cosa muy rápida, fue una cosa difícil.

KING: ¿Habías disparado esa arma antes?

CHAPMAN: Esa arma, no. ni siquiera sabía si las balas iban a funcionar, y cuando lo hicieron, recuerdo haber pensado: «están funcionando, están funcionando». Me preocupaba que en el compartimiento de equipaje del avión, la humedad los hubiera arruinado, y recuerdo haber pensado: «están funcionando».

KING: ¿Qué hizo Yoko?

CHAPMAN: Ella, naturalmente, y no puedo culparla. Corrió alrededor de la zona de la escalera. No sé si todavía está ahí en el Dakota hoy, pero ella solo, ya sabes, corrió para cubrirse, que es lo que cualquiera haría. John, de acuerdo con lo que me han dicho, tropezó con las escaleras, y luego la vi volver y subir a las escaleras, y luego ella abrazó el cuerpo de él.

KING: ¿Él… ella gritó?

CHAPMAN: No creo que gritara, pero unos minutos después de eso hubo un grito aterrador de alguien que me erizó los pelos de la nuca.

KING: ¿Te aliviaste?

CHAPMAN: No, lo que pasó fue que estaba en un… Lo que pasó antes del tiroteo, antes de apretar el gatillo y después eran dos escenas diferentes en mi mente.

Antes, todo era como calma. Y yo estaba listo para que esto sucediera. Incluso escuché una voz, la mía, dentro de mí decir: «hazlo, hazlo, hazlo». Ya sabes, aquí vamos.

Y luego, fue como si la tira de la película se rompiera. Me derrumbé. Entré en shock. Me quedé ahí apenas sosteniendo el arma en mi lado derecho, y José, el portero, se acercó, llorando, me agarró y me sacudió el brazo, y me quitó el arma de la mano, lo cual fue algo muy valiente para hacerle a una persona armada. Y pateó el arma en el pavimento, hizo que alguien la agarrara, y yo estaba…, quedé aturdido.

No sabía qué hacer. Saqué The Catcher in the Rye de mi bolsillo. Me paseé. Traté de leerlo. No veía el momento, Larry, de que llegaran los policías. Estaba devastado.

In English:

KING: Welcome back to LARRY KING LIVE, with Mark David Chapman.

Mark, will you relive with us those terrible moments for you, for the world, for a lot of people around and in circles closest to John Lennon?

What happened that night?

CHAPMAN: Well, if you want to pick it up from the night, I was standing there with a gun in my pocket.

KING: You knew you were going to shoot him?

CHAPMAN: Sorry?

KING: Knew you were going to shoot him?

CHAPMAN: Absolutely.

KING: OK.

CHAPMAN: Tried not to, praying not to, but knowing down deep it was probably going to come to that. KING: Did you know it would be that night? Did you know you would see him again?

CHAPMAN: Yes, I knew that morning, oddly, when I left the hotel. I had some type of premonition that this was the last time I was going to leave my hotel room. I hadn’t seen him up to that point, that’s what makes it interesting. I wasn’t even sure he was in the building.

And then I left the hotel room, bought a copy of “The Catcher in the Rye,” signed it to Holden Caulfield from Holden Caulfield, and wrote underneath that “This is my statement,” underlining the world “this,” the emphasis on the word this. I had planned not to say anything after the shooting. Walked briskly up Central Park West to 72nd Street and began milling around there with fans that were there, Jude and Jerry, and later a photographer that came there.

KING: OK.

CHAPMAN: I…

KING: And then John came out that day, right?

CHAPMAN: He came out. I was leaning against a gargoyle-studded railing and was looking down, I was reading “The Catcher in the Rye,” and I believe he got into a taxi and disappeared. And then later that day, I had gone to lunch with, I believe, Jude. We came back.

KING: With who?

CHAPMAN: With Jude. She was a fan there…

KING: Uh-huh.

CHAPMAN: … that was there at the building, and we struck up a conversation about Hawaii, about John Lennon. She had been there a number of times. And at one point during the day, she had left, and John came back out. I don’t remember him going back in from the taxi, but he was obviously back there the building.

He was doing an RKO radio special, and he came out of the building and the photographer that I mentioned earlier, Paul Gores, he kind of pushed me forward and said, here’s your chance. You know, you’ve been waiting all day. You’ve come from Hawaii to have him sign your album. Go, go.

And I was very nervous and I was right in front of John Lennon instantly, and I had a black, Bic pen and I said, John, would you sign my album. And he said sure. Yoko went and got into the car, and he pushed the button on the pen and started to get to it write. It was a little hard to get to write at first. Then he wrote his name, John Lennon, and underneath that, 1980.

And he looked at me ,as I mentioned earlier, he said, is that all? Do you want anything else? And I felt then and now that he knew something subconsciously that he was looking into the eyes of the person that was going kill him. KING: How do you — why do you think that?

CHAPMAN: Well, his wife was in the car. The door was opened, and he’s a busy man. He’s going to go to a radio or to his record studio, and he’s talking to a nobody, just signing an album for a nobody, and he’s asking me, is that all I want. I mean, he’s giving me the autograph. I don’t have a camera on me. What could I give him?

KING: I would admit that is a strange thing to say. All right. So he leaves?

CHAPMAN: Yes, he leaves there. A car.

KING: And what do you do the rest of the day?

CHAPMAN: I stand around, like an idiot, waiting for him to come back.

KING: And what time did he came back?

CHAPMAN: He came back about 10 to 11 at night.

KING: Had you eaten dinner?

CHAPMAN: No, I had not.

KING: Feared you might have missed him?

CHAPMAN: Probably.

KING: Knew you were going shoot him.

CHAPMAN: Yes.

KING: How did that happen? What happened?

CHAPMAN: Well, the photographer left. I — in all fairness I have to say I tried to get him to stay.

KING: Because.

CHAPMAN: Because there were those that felt I wanted him to shoot pictures of the shooting, which is not true.

KING: Why, then, did you want him to stay?

CHAPMAN: I wanted him to stay because I wanted out of there. There was a part — a great part of me that didn’t want to be there. I asked Jude the fan before she left for a date that night. She said no. If she’d have said yes, I would have been on date with her.

KING: But you might have killed him the next day.

CHAPMAN: Oh, yes. I would have probably come back.

KING: The circumstances of the killing, what happened?

CHAPMAN: I was sitting on the inside of the arch of the Dakota Building. And it was dark. It as windy. Jose, the doorman, was out along the sidewalk. And here’s another odd thing that happened. I was at an angle where I could see Central Park West and 72nd and I see this limousine pull up and, as you know, there are probably hundreds of limousines that turn up Central Park West in the evening, but I knew that was his.

And I said, this is it, and I stood up. The limousine pulled up, the door opened, the rear left door opened. Yoko got out. John was far behind, say 20 feet, when he got out. I nodded to Yoko when she walked by me.

KING: Did she nod back?

CHAPMAN: No, she didn’t. And I don’t mean to be so clinical about this, but I’ve told it a number of times. I hope you understand. John came out, and he looked at me, and I think he recognized, here’s the fellow that I signed the album earlier, and he walked past me. I took five steps toward the street, turned, withdrew my Charter Arms .38 and fired five shots into his back.

KING: All in his back?

CHAPMAN: All in his back.

KING: Never saw it coming?

CHAPMAN: He never saw anything coming, Larry. It was a very quick — it was a rough thing.

KING: What — had you shot that weapon before?

CHAPMAN: That weapon, no. I didn’t even know if the bullets were going to work, and when they worked, I remember thinking, they’re working they’re working. I was worried that the plane in the baggage compartment, the humidity had ruined them, and I remember thinking, they’re working.

KING: What did Yoko do?

CHAPMAN: She naturally, and I can’t blame her. She dashed around the stair area. I don’t know if it’s still there at the Dakota today, but she just, you know, ran for cover, which is what anyone would do. John, according to what I’ve been told, stumbled up the stairs, and then I saw her come back around and then go up to the stairs and then she cradled his body.

KING: Did he — she scream?

CHAPMAN: I don’t think she screamed, but a few minutes after that there was just a blood-curdling scream from someone and it put the hair on the back of my neck straight up.

KING: Were you relieved?

CHAPMAN: No. I — what happened was I was in a — what happened before the shooting, before I pulled the trigger and after were two different scenes in my mind.

Before, everything was like dead calm. And I was ready for this to happen. I even heard a voice, my own, inside me say do it, do it, do it. You know, here we go.

And then afterwards, it was like the film strip broke. I fell in upon myself. I like went into a state of shock. I stood there with the gun hanging limply down at my right side and Jose the doorman came over and he’s crying, and he’s grabbing my arm, and he’s shaking my arm, and he shook the gun right out of my hand, which was a very brave thing to do to an armed person. And he kicked the gun across the pavement, had somebody take it away and I was just — I was stunned.

I didn’t know what to do. I took “The Catcher in the Rye” out of my pocket. I paced. I tried to read it. I just couldn’t wait, Larry until those police got there. I was just devastated.

40 años del asesinato de John Lennon: La muerte del talento y las ideas. II – El dolor de los que aman (3).

«Parece que voy a cumplir cuarenta años y la vida comienza a los cuarenta, eso prometen. Y yo también lo creo». — Playboy, publicado en 1981

Otros memoriales, físicos

Muro Lennon en Praga

El primer monumento a John Lennon sorprendió por varios motivos: apareció espontáneamente al anunciarse el asesinato, comenzó —y sigue siendo— como un proyecto en constante evolución sin estructura establecida, y surgió en Praga, República Checa.

El muro de Lennon se halla en 5 Velkoprevorske Nam —una plaza—, cerca de la Embajada de Francia en el centro de Malá Strana (Ciudad Pequeña) del centro de Praga.

En 1980, en el sistema socialista, John Lennon simbolizaba la libertad de pensamiento para la juventud oprimida de Checoslovaquia. Las autoridades prohibieron a los ciudadanos expresarse artísticamente en la pared, en vano.

Hoy en día es una atracción turística popular y aunque después de 30 años prácticamente no se ve ninguna piedra desnuda, los guías turísticos aconsejan a los visitantes «traer sus pinturas, e imaginar la paz mundial». Y a pintar.

Estatua de John Lennon en Perú

Un monumento mucho más tradicional a John Lennon toma la forma de una estatua de bronce situada en el distrito de San Miguel, Lima, Perú. Fue la primera estatua dedicada a Lennon en América Latina.

La estatua representa a Lennon en su apogeo de los Beatles, con pelo largo, a finales de 1960, y está frente a un mosaico que reza «Imagine», obviamente inspirado en el círculo conmemorativo de Strawberry Fields de Nueva York (revisa este enlace: https://wordpress.com/post/elabrevaderojm.com/2885).

La estatua de San Miguel de John Lennon fue dedicada en julio de 2007 y tiene vistas a la costa del océano Pacífico. Aunque fue abrazada por los ciudadanos de Lima y a menudo el lugar de conciertos de tributo, la estatua fue en realidad un proyecto amasado por el alcalde de San Miguel, Salvador Heresi, un descarado y devoto fanático de los Beatles. 

Parque John Lennon de Cuba

El 8 de diciembre de 2000 se develó en Ciudad Habana, Cuba, una estatua conmemorativa muy cálida, personal y distintiva de John Lennon esculpida por el artista cubano José Ramón Villa Soberón

La estatua, ubicada en el «Parque Lennon», en la calle 17 entre las calles 6 y 8 en el barrio de El Vedado, fue develada en una ceremonia especial con personalidades del gobierno y la cultura.

La estatua muestra un Lennon tranquilo y relajado a tamaño natural, sentado en el extremo de un banco del parque, aparentemente invitando a los visitantes a compartir su espacio.

Las gafas de bronce las han roto y robado muchas veces, por lo que hoy en día un guardia coloca un par de espejuelos en la estatua cuando los turistas quieren tomarse fotos con ella.

En las baldosas al pie de la estatua hay una inscripción que dice: «Dirás que soy un soñador, pero no soy el único. John Lennon»; es una de las estrofas de Imagine.

Sin embargo, el proyecto cultural Puente a la Vista (PV), que asegura «apoyar a escritores y artistas alternativos para que produzcan y difundan su obra dentro y fuera de Cuba», publicó en un artículo en internet: «Este 2 de febrero de 2020, (…) agentes «raulistas» parecen haber retirado la estatua del parque (…), a contrapelo del mismísimo Miguel Díaz Canel».

https://puentealavista.org/2020/02/03/retiran-estatua-de-john-lennon-de-parque-en-la-habana/

Esta noticia, sin embargo, podría haber sido cierta en aquel momento, pero no lo es hoy. De hecho, dudo si fue cierta alguna vez, o simplemente una forma de llamar la atención de esa gente (para no aventurar algo más oscuro en sus intenciones).

Ya tengo prueba fehaciente que nuestro Lennon está allí, como dijera mi amiga Idania: «Lennon estaba sentado tranquilamente disfrutando su tarde de domingo». Mis hermanos del G14 de la Lenin, Juan Mario y Vilorio, me enviaron fotos en tiempo real este 21 de diciembre.

Estatua de Bronce de John Lennon de 1979

El artista Brett Livingston-Strong  esculpió entre 1979 y 1980 la que puede ser la única estatua de John Lennon creada durante su vida. En abril de 2010, la estatua —que fue valorada en más de 12 millones de dólares— estaba a la venta.

Monumento a la Paz John Lennon en Liverpool

El Monumento a la Paz John Lennon —también conocido como el Monumento Europeo a la Paz— es una escultura multimedia de 18 pies de altura creada por la artista estadounidense Lauren Voiers.

La escultura fue develada el sábado 9 de octubre de 2010 —que habría sido el 70 cumpleaños de Lennon— por Julian y Cynthia Lennon.

Originalmente ubicada en Chavasse Park, Liverpool, la escultura fue trasladada posteriormente a un área más accesible en el Liverpool Waterfront adyacente a ACC Liverpool en Kings Dock.

Voiers describe la escultura titulada Peace & Harmony, su nombre original en inglés, como «un faro de luz en memoria de John Lennon, que dedicó la última parte de su vida a un movimiento de paz mundial».

Cuando se le preguntó sobre el significado de la pluma blanca en la parte superior de la escultura, Julian Lennon explicó que «papá una vez me dijo que si él fallecía, si había alguna manera de hacerme saber que iba a estar bien, que todos íbamos a estar bien, el mensaje me llegaría en forma de una pluma blanca».

Memorial a John Lennon en Bulgaria

Se ha dicho que las personas en países anteriormente gobernadas por regímenes totalitarios tienen un sentimiento especial por John Lennon y lo que él representaba: la libertad y la paz.

Así es en Bulgaria, donde se abrió un nuevo monumento en honor a Lennon en la capital, Sofía, en 2010, en el trigésimo aniversario de su muerte.

Estatua y busto de Lennon en Hard Day’s Night Hotel, Liverpool

El Hard Day’s Night Hotel en la esquina de las calles Mathew y John, Liverpool, abrió sus puertas en febrero de 2008 y es el único hotel de temática de los Beatles del mundo.

Mientras que la estatua y la escultura de Lennon, fuera y dentro del hotel, respectivamente, no están destinadas a ser un monumento per se, los visitantes y los huéspedes son libres de experimentar su propia interpretación.

¿Juan el Beatle o Juan el Bautista?

La conjunción de la estatua moderna con los detalles arquitectónicos de piedra florida del siglo XIX del hotel sale mejor de lo que uno podría pensar, mientras se ancla sólidamente a Lennon en la larga e ilustre historia de Liverpool.

Por cierto: los dedos su mano levantada están haciendo el sigo de paz, no señalando el camino al cielo.

Estatua en el Hard Rock Cafe de Washington, DC

Esta estatua de John Lennon del escultor Allen Curran, originalmente exhibida en el Festival Internacional de Jardines de Liverpool de 1984, ahora se encuentra en lo alto de la escalera hasta el baño en el Hard Rock Cafe en Washington DC.

En mi opinión, me parece de muy mal gusto que esa estatua haya ido a parar a tal lugarcito dentro del lugar. Me hace pensar que en Liverpool se mereció un puesto entre las flores, y en Estados Unidos no le toca sino estar de portero en el baño.

Muy yanqui, creo.

Estatua de John Lennon en Almería

El 16 de febrero de 2007 se inauguró en la rambla de Almería una estatua en homenaje a la figura de John Lennon y su estancia en ciudad playera de El Zapillo, Almería, en 1966, cuando rodó bajo las órdenes de Richard Lester How I Won the War (Cómo gané la guerra).

Fue la primera escultura en Andalucía, segunda en España y cuarta en el mundo que rinde tributo al compositor británico, en respuesta a una iniciativa de la asociación cultural Lennon Almería Forever respaldada por el Ayuntamiento.

La pieza de bronce, de 250 kg, es obra de la escultora Carmen Garrido Mudarra y representa a Lennon a tamaño real, tocando sentado en un banco una guitarra española, vistiendo una suerte de casaca tipo militar y con el cabello corto pero alborotado.

Está abstraído en sus pensamientos, quizá tocando algunos acordes de Strawberry Fields Forever, la canción que compuso mientras descansaba del rodaje en la finca de Santa Isabel.

A finales de 2010 la estatua fue trasladada, tras haber sido sometida a su séptima reparación por los actos vandálicos —sin motivo conocido— que sufrió en la rambla desde su inauguración a la Plaza Flores, después de que la cadena hotelera Torreluz, con establecimientos en la zona, se ofreciese a colaborar en su mantenimiento y vigilancia.

La escultura perdió las gafas en dos ocasiones, se le destrozaron las clavijas de la guitarra y también el mástil, y fue pintada con los colores de la selección española tras la consecución de la Eurocopa de fútbol en 2008.

Estatua de John Lennon en La Coruña

El 7 de mayo de 2005, el entonces alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez Vázquez, presentaba en los jardines de Méndez Núñez una estatua de John Lennon preparada por José Luis Ribas, en presencia de la hermanastra del músico británico, Julia Baird.

Esta ciudad española se unía así a La Habana y Liverpool, que ya contaban con sendas estatuas de Lennon.

Al igual que con la estatua de Emilia Pardo Bazán, esta estatua también fue vandalizada.

María del Mar Ramos, en su artículo del 7 de octubre de 2019 para www.lavozdealmeria.com, «Diez ataques vandálicos (para olvidar) al patrimonio cultural de Almería», expuso la opinión de Francisco Verdegay, vicepresidente de la Asociación Amigos de la Alcazaba:

«La principal causa de estas agresiones es la falta de civismo. Hay una gran falta de educación y de conciencia ciudadana en Almería, no hay respeto por el patrimonio cultural», con lo cual estuvieron de acuerdo en el Ayuntamiento, donde estiman que «se trata de un problema de educación que se escapa en cierta medida de sus competencias».

Y esto aplica lo mismo para el caso de La Coruña.

Estatua de John Lennon en el Aeropuerto de Liverpool

El aeropuerto John Lennon de Liverpool fue oficialmente renombrado en honor de John Lennon el 25 de julio de 2002, con Su Majestad la Reina Isabel II presente para desvelar una placa conmemorativa.

Varios meses antes, sin embargo, Yoko Ono y Cherie Blair CBE QC —esposa de Tony Blair—, dieron a conocer conjuntamente una estatua de bronce de 2,1 metros de altura de Lennon diseñada por el escultor de Liverpool, Tom Murphy.

La estatua representa a Lennon en sus días en Nueva York, usando una camiseta y una chaqueta deportiva. Sus icónicos anteojos de lente circular fueron robados en 2007, pero desde entonces han sido reparados.

La estatua se encuentra en un zócalo de mármol justo al lado de la pasarela de nivel 2 con vistas a la zona de facturación de pasajeros.

El «arte» de la coca

Antes de que Carlos Lehder comenzara a cumplir una sentencia de 135 años —más tarde reducida a 55 años— por narcotráfico, estaba viviendo la dolce vita como un narcotraficante colombiano.

No obstante, antes de ser drogadicto, Lehder dirigía un complejo de temática alemana en Pereira, Colombia. Siendo a la vez un simpatizante nazi y un fan de los Beatles, Lehder decidió que su complejo necesitaba una estatua de un desnudo John Lennon, agarrando una guitarra y usando un casco de la Wehrmacht en una posición alegre.

El toque final fue un agujero a través del cual puede atisbarse.

Supongo sea lo que genere un cerebro cocinado por la droga.

Durness

Durness (Diùranais en gaélico escocés) es una parroquia remota en el noroeste de las Tierras Altas de Escocia, que queda en el Kyle de Durness.  Su relación con John Lennon es que el Beatle pasó varias vacaciones de verano en esta villa siendo niño.

Del 28 al 30 de septiembre de 2007, Durness celebró el John Lennon Northern Lights Festival, una celebración de la música, la poesía, el teatro y otras actividades culturales en celebración del espíritu de John, quien tomó vacaciones de verano en el pueblo en su infancia.

A ella asistieron la media hermana de Lennon, Julia Baird, quien leyó de los escritos del cantante y de sus propios libros, y Stanley Parkes, primo escocés de Lennon.

Un pequeño jardín arbustivo ha sido dedicado a John Lennon en el centro del pueblo y la casa donde se quedó durante sus vacaciones todavía se encuentra allí.

Se dice que la canción In My Life del álbum Rubber Soul está basada en un poema sobre Durness que Lennon escribió en una fiesta en la zona siendo adolescente, aunque la mayor parte del significado del poema original se perdió durante la composición con McCartney.

No te pierdas el cierre del bloque II.

40 años del asesinato de John Lennon: La muerte del talento y las ideas. II – El dolor de los que aman (2).

«Lo desconocido es lo que es. Y tener miedo de ello es lo que hace que todo el mundo viva corriendo, persiguiendo sueños, ilusiones, guerras, paz, amor, odio, todo eso…, todo es ilusión». — Playboy, editado en 1981 

La noticia alrededor del mundo

Como la muerte ocurrió alrededor de las 4 a.m., hora del Reino Unido, y los canales de noticias rodantes no existían, la mayoría de los británicos no se enteró de lo sucedido hasta la mañana o incluso por las transmisiones de noticias a la hora del almuerzo en la televisión.

Tom Brook, reportero de la BBC News, ya trabajaba en Nueva York en 1980. Al enterarse de la noticia de un tiroteo en el que John Lennon podía estar involucrado, pensó: «Esto puede ser una historia realmente grande».

Dejó su casa corriendo, llevando su grabadora y un radio, tomó un taxi y partió al Dakota, al que dice haber llegado sobre las 11:15 p.m. Allí se entera que a Lennon se lo han llevado al Roosevelt, donde murió.

Él dijo para el documental The Day Lennon Died: «Esa fue una noticia estremecedora. Y era mi trabajo reportarla a la BBC en Londres, lo cual hice usando un teléfono público al final de la calle 72».

Así que este canal se encarga de dar primero la noticia del asesinato de Lennon en el Reino Unido, transmitiendo en vivo la llamada de su reportero desde Nueva York.

Mientras tanto, en otras ciudades relacionadas a John, las manifestaciones eran similares.

En Liverpool los seguidores de Lennon dejaban flores en los lugares representativos como en The Cavern o Strawberry Field.

En el Hotel Hilton de Amsterdam se apagaron todas las luces, dejándo encendida solamente la de la suite donde John y Yoko realizaron su Bed-In («Encamada por la paz») en protesta contra la guerra de Vietnam del 25 al 31 marzo de 1969.

Al día siguiente del asesinato, su compañero de banda George Harrison emitió una declaración para la prensa, diciendo:

«Después de todo lo que pasamos juntos, tenía y todavía tengo un gran amor y respeto por él. Estoy conmocionado y aturdido. Robar una vida es el robo más inconcebible en la vida. La invasión perpetua en el espacio de otras personas se lleva al límite con el uso de un arma. Es un ultraje que las personas puedan quitarle la vida a otras personas cuando obviamente no tienen sus propias vidas en orden».

Se dice que Harrison le dijo en privado a sus amigos: «Sólo quería estar en una banda. Aquí estamos, 20 años después, y un maldito le ha disparado a mi compañero. Sólo quería tocar la guitarra en una banda».

Paul McCartney fue criticado por su reacción en ese momento. Salía de un estudio de grabación de Oxford Street cuando los periodistas le pidieron su reacción. Respondió: «Drag, ¿cierto?».

La acepción de la palabra drag en inglés más ajustable a esta situación sería: algo deprimente, triste, decepcionante. El propio McCartney se arrepintió del comentario, en apariencia frío, sin emoción. Más tarde dijo que no había pretendido faltarle el respeto, y que era incapaz de articular sus emociones, debido a la conmoción y tristeza que sentía.

Ringo Starr no hizo una declaración en ese momento. En 1981, le contó a Barbara Walters lo triste que estaba y cuánto aún extrañaba a Lennon.

George Harrison lanzó su canción tributo, All Those Years Ago en 1981, con Ringo y Paul.

McCartney lanzó su tributo, Here Today, en su álbum, Tug of War de 1982. Paul ha dedicado un pequeño espacio en sus conciertos a rememorar a Lennon y Harrison. Doy fe de ello, pues lo hizo en su concierto del 3 de abril de 2010 en el entonces Sun Life Stadium —hoy Hard Rock Stadium— de Miami, en el cual me hallaba. Fue muy emotivo.

El 24 de marzo de 2018, McCartney participó en la «Marcha por Nuestras Vidas» (March Our Lives), una protesta contra la violencia armada, un evento que surgió después del tiroteo en la escuela secundaria Stoneman Douglas de Parkland.

Homenajes diversos a lo largo del globo y los años

Los músicos

A Elton John lo atrapó la televisión australiana llegando al Tullamarine Airport de Melbourne para su gira por Australia en diciembre de 1980. Hacía solo minutos que su representante John Reid le había dado la noticia del asesinato de Lennon, de cuyo hijo, Sean, Elton era padrino.

Elton había grabado el éxito número uno en Estados Unidos Whatever Gets You through the Night con Lennon, escrita por este último.

Fue el primer sencillo extraído del álbum Walls and Bridges, el 4 de octubre de 1974, y la única canción de John Lennon que alcanzó el número uno en las listas de singles de Billboard durante la vida del músico.


Lennon y Elton hicieron una apuesta: si el tema llegaba a #1 en las listas de éxitos, Lennon tendría que aparecer en un concierto. ​ Cuando el sencillo lo consiguió, Lennon apareció por última vez en el concierto de Elton John ofrecido en el Madison Square Garden el 28 de noviembre de 1974. En esta curiosa y memorable presentación Lennon actuó como invitado brevemente por apenas unos 15 minutos, interpretando este tema junto a Elton en el piano por única vez en vivo.

Elton se asoció con su letrista Bernie Taupin y grabó un tributo a Lennon, titulado Empty Garden (Hey Hey Johnny), el cual apareció en su álbum Jump Up! de 1982, y alcanzó el puesto #13 en la lista de sencillos de estados Unidos ese año.

Cuando interpretó la canción en un concierto a lleno completo en el Madison Square Garden en agosto de 1982, Yoko y Sean se le unieron en el escenario.

Queen interpretó Imagine en el Wembley Arena de Londres la noche siguiente a la muerte de Lennon.

Freddie Mercury escribió Life Is Real (Son For Lennon) como un tributo a John Lennon. La canción apareció en el álbum de Queen Hot Space de 1982.

Stevie Wonder se enteró de la muerte de Lennon mientras estaba entre bastidores en uno de sus propios conciertos, y procedió a contarle a una multitud conmocionada la triste noticia.

Bob Dylan escribió y grabó la canción Roll On John en su álbum de 2012, Tempest.

David Bowie, que se hizo amigo de Lennon a mediados de la década del 70 —Lennon y Bowie compusieron juntos el éxito del canadiense Fame, que fuese #1 en 1975—, realizó un tributo a Lennon en el último espectáculo de su Serious Moonlight Tour en el Hong Kong Coliseum, el 8 de diciembre de 1983, en el tercer aniversario de la muerte de Lennon.

Bowie anunció que la última vez que vio a Lennon estaba en Hong Kong, y después de anunciar: «En este día, el 8 de diciembre de 1980, John Lennon fue asesinado a tiros fuera de su apartamento de Nueva York», interpretó la canción de Lennon Imagine.

Bowie habla de su último encuentro con Lennon, en Hong Kong, la conversación que sostuvieron y hasta la foto que se tomó con un abrigo promoviendo a The Beatles.

David Gilmour de Pink Floyd escribió y grabó la canción Murder en respuesta a la muerte de Lennon; la canción fue lanzada en el álbum en solitario de Gilmour, About Face de 1984.

El homenaje de Paul Simon a Lennon se escucha en The Late Great Johnny Ace, una canción que hace referencia primero al cantante de rhythm-and-blues Johnny Ace, de quien se dice que se disparó a sí mismo en 1954 en una ruleta rusa —pero los testigos afirman que fue un suicidio tonto—, luego hace referencia a John Lennon, y después al presidente John F. Kennedy, asesinado en 1963.

Simon estrena la canción en su concierto en el Central Park de Nueva York.

En una entrevista para un especial de Cinemax promoviendo el álbum Hearts and Bones de 1983, donde aparece esta canción, Simon dijo que la muerte de Ace era la «primera muerte violenta que recordaba», y señaló que Kennedy y Lennon se convirtieron en los «Johnny Aces» de su tiempo con sus asesinatos posteriores.

El álbum de 1996 de The Cranberries, To the Faithful Departed, incluye una canción sobre el asesinato, I Just Shot John Lennon.

Andy Partridge de XTC, un grupo británico de rock, compuso Towers of London, que fuelanzada como el segundo sencillo de su álbum de 1980 Black Sea. En una reflexión más tarde, Partridge dijo que, en su subconsciente, pudo haber estado tratando de reescribir Rain de los Beatles.

La noche después de que Lennon fuera asesinado, XTC dio un concierto en Liverpool, donde interpretaron ambas canciones en homenaje a John.

Otras manifestaciones artísticas

La propia y muy famosa canción festiva de Lennon Happy Xmas (War is Over), que originalmente apareció como sencillo a finales de octubre de 1971, fue relanzada y llegó al #4 la semana siguiente de su muerte.

En la primera semana de enero de 1981, lo fue Imagine, la cual estuvo en el #1 durante cinco semanas. Luego la reemplazó el nuevo sencillo Woman.

Double Fantasy llegó al #1 en la lista Billboard en Estados Unidos, y en 1982 ganó el álbum del año en los premios Grammy.

Cada 8 de diciembre, se celebra una ceremonia conmemorativa frente al edificio Capitol Records en Vine Street, Hollywood, California. La gente también enciende velas frente a la estrella del Paseo de la Fama de Hollywood de Lennon, frente al edificio.

En 2009, el anexo del Salón de la Fama del Rock and Roll —ya hoy cerrado— en Nueva York organizó la exposición John Lennon: The New York City Years, que incluía muchos recuerdos y efectos personales de su vida, así como la ropa que llevaba cuando fue asesinado, todavía en la bolsa de papel marrón del Hospital Roosevelt (abajo, al centro de la foto de la extrema derecha).

En 2006 salió la película biográfica The Killing of John Lennon acerca del plan urdido por Mark David Chapman para matar al músico. La película fue escrita y dirigida por Andrew Piddington.

En 2007 lo hizo Chapter 27una película independiente escrita y dirigida por Jarrett P. Schaefer. El filme retrata psicológicamente al asesino y muestra los días previos al asesinato y el presunto colapso mental que lo llevó a cometerlo.

El título del filme —Capítulo 27— es una metáfora del que podría haber sido el último capítulo de la novela El guardián entre el centeno de Jerome David Salinger, que tiene veintiséis capítulos y que Chapman citó como fuente de inspiración para cometer el asesinato.

Otra película biográfica se estrena en 2016: The Lennon Report.  Esta se centra en los intentos de médicos y enfermeras para salvar la vida de Lennon, y fue hecha para corregir conceptos erróneos atribuidos a ese evento.

La historia continúa…

40 años del asesinato de John Lennon: La muerte del talento y las ideas. II – El dolor de los que aman (1).

«No podría pensar en los próximos años; es un pensamiento abismal de cuántos años hay por delante, millones de ellos. Voy semana por semana» — Rolling Stone, 1971

9 de diciembre de 1980

«La efusión de dolor, asombro y devastación compartida que siguió a la muerte de Lennon tuvo la misma amplitud e intensidad que la reacción al asesinato de una figura mundial: algún político audaz y popular, como John o Robert Kennedy, o un líder espiritual, como Martin Luther King Jr».

«Pero Lennon era una criatura de metáfora política poética, y su conciencia espiritual se dirigía hacia adentro, como una forma de nutrir y ampliar su fuerza creativa. Eso fue lo que ocasionó el impacto, y la diferencia —el shock de su imaginación, los rastros penetrantes y omnipresentes de su genio— y fue la pérdida de todo eso, de una manera tan abrupta y horrible, lo que se lloró la semana pasada en todo el mundo», dijo Jay Cocks, de Time, el 22 de diciembre de 1980.

En Rolling Stone

Karen Silverstein, editora de imágenes de la revista Rolling Stone, recuerda: «A la mañana siguiente, fuimos a la oficina. Creo que Jann (Wenner) obviamente decidió plasmar la noticia en la próxima portada, y luego todos nos reunimos, le echamos mano a la película y comenzamos a editar fotos».

«Cuando vimos la foto para la portada, creo que empezamos a llorar, honestamente. Fue una última cosa tan increíble. Creo que —Annie— apenas pudo hablar por días, estaba tan devastada».

Dennis Ortiz-López, era tipógrafo en la revista, y rememora así esa mañana: «Annie Leibovitz vino a la oficina a la mañana siguiente a la misma hora que yo. Tomé el ascensor hasta el piso 23 con ella. Pude ver que estaba realmente destruida por eso —el asesinato—, así que no lo discutimos».

«Nos habían llamado a todos y nos habían dicho que había muerto. Dijeron que viniéramos rápido porque teníamos una pesadilla editorial en camino».

«Mientras tanto, estábamos rediseñando la revista. Era el primer número con la nueva información dísponible. Habíamos terminado la revista por completo».

La portada iba a ser Warren Zevon acostado sobre una manta blanca con manchas de sangre por doquier (probablemente en referencia a su canción Roland the Headless Thompson Gunner)».

«Jann quería esa foto —la que Leibovitz había tomado la mañana antes en el Dakota con John desnudo encima de Yoko— en la portada. Tuvimos que rehacer completamente esa edición en dos días».

«La gente de publicidad había traído algunos anuncios para artículos relacionados con John Lennon que eran cuestionables —camisetas, la parte posterior de un libro, etc.—, ese tipo de cosas. Wenner no iba a dejar que lo pusieran. Cuando entró y lo vio, le dio un ataque».

«Así que tuvimos que descartar todas esas páginas de publicidad y reemplazarlas con algo, así que terminamos poniendo poemas y tributos a John Lennon. Todos sabíamos lo que teníamos que hacer».

La foto de Leibovitz salió en la portada del número del 22 de enero de 1981 de Rolling Stone, la que mayormente fue dedicada a artículos, cartas y fotografías que conmemoraban la vida y muerte de Lennon. En 2005, la Sociedad Americana de Editores de Revistas la clasificó como la mejor portada de revista de los últimos 40 años.

La intervención de Yoko Ono; su posterior rememoración

Cuando Yoko llegó al Dakota desde el hospital, una multitud ya se había reunido frente al edificio. La policía tuvo que intervenir para controlar a cientos de fanáticos apiñados en la entrada del edificio. Se colocaron barreras de madera, lo cual mantuvo a la gente alejada del acceso.

No obstante, al día siguiente ya era muchedumbre.

Yoko emitió una declaración: «No hay funeral para John. John amaba y oraba por la raza humana. Por favor, hagan lo mismo por él. Los quiero, Yoko y Sean». Los restos del cantante fueron cremados en el Cementerio Ferncliff en Hartsdale, Condado de Westchester, Nueva York.

Por muchos días después centenares de fans seguían realizando vigilia a las afueras del Dakota, donde también llegaban miles de cartas y la gente seguía dejando flores en la entrada del edificio.

Yoko le envió un mensaje a la multitud que cantaba fuera del Dakota que su canto la había mantenido despierta, y pidió que se reunieran en el Naumburg Bandshell —un anfiteatro al aire libre— del Central Park el domingo siguiente durante diez minutos de oración silenciosa.

El 14 de diciembre de 1980, millones de personas en todo el mundo respondieron a la solicitud de Ono de hacer diez minutos de silencio para recordar a Lennon, que comenzó a las 2 p.m., hora del este. 30,000 personas se reunieron en Liverpool, y el grupo más grande —más de 225,000— lo hizo en Central Park, cerca de la escena del tiroteo.

Durante esos diez minutos, todas las estaciones de radio en la ciudad de Nueva York cesaron transmisiones.

La vigilia silenciosa se ha convertido en un sello distintivo de los monumentos conmemorativos de Lennon, que continuaron a partir del año siguiente de su muerte y han permanecido como una tradición anual desde entonces.

Al menos tres fans de los Beatles se suicidaron después del asesinato, lo que llevó a Yoko a hacer un llamamiento público, pidiendo a los dolientes que no se dieran a la desesperación.

El 18 de enero de 1981, una carta abierta a página completa de Ono apareció en The New York Times y The Washington Post, titulada In Gratitude («En gratitud»), en la cual expresó su agradecimiento a los millones de personas que lamentaron la pérdida de John y querían saber cómo podían conmemorar su vida y ayudarla a ella y a Sean.

Double Fantasy, que fue lanzado tres semanas antes del asesinato de Lennon con pobre recepción, se convirtió en un éxito comercial mundial y ganó el premio al álbum del año 1981 en la 24 edición de los premios Grammy en 1982.

Ono lanzó un álbum en solitario, Season of Glass, en1981. La portada del álbum es una fotografía de los espejuelos de Lennon salpicados de sangre. Ese mismo año también lanzó Walking on Thin Ice, la canción que los Lennon habían mezclado en estudio menos de una hora antes de que John fuera asesinado, como sencillo.

A partir de 2005, Yoko coloca una vela encendida en la ventana de la habitación de Lennon en el Dakota cada año el 8 de diciembre.

El 9 de octubre de 2007, Ono dedicó un nuevo monumento llamado Imagine Peace Tower —cuyo nombre, Friðarsúlan, en islandés literalmente significa «Columna de la Paz»—, situado en la isla de Viðey, frente a la costa de Reikiavik, Islandia.

Cada 9 de octubre, el cumpleaños de Lennon, y hasta el 8 de diciembre, la fecha en que Lennon fue asesinado, se enciende esta columna de luz proyectada verticalmente desde un monumento de piedra blanca que tiene las palabras «Imagina la Paz» talladas en ella en 24 idiomas.

En 2018, Ono creó una obra de arte en memoria de John Lennon, titulada Sky para MTA Arts & Design. La obra de arte fue instalada durante la renovación de la estación 72nd Street del metro de Nueva York, que se encuentra a la salida del Dakota.

En 1985, Ono y el entonces alcalde de la ciudad de Nueva York, Ed Koch, dedicaron una pequeña porción del Parque Central —que la pareja caminaba con frecuencia— a John Lennon llamado Strawberry Fields. El área es en forma de lágrima con un mosaico circular que dice IMAGINE.

En un espectáculo simbólico de unidad, países de todo el mundo donaron árboles, y la ciudad de Nápoles, Italia, donó la pieza central del mosaico.  

40 años del asesinato de John Lennon: La muerte del talento y las ideas. I – Los sucesos del fatídico día (4).

«No me importa mirar a la cámara; es la gente la que me confunde» — Mira, 1966

Continuamos conectados al homenaje por el 40 aniversario del asesinato de John Lennon. Si te perdiste la entrega 3 de la parte I, puedes navegar por la página y ponerte al día, o puedes acceder con este enlace:

https://wordpress.com/post/elabrevaderojm.com/2768

Weiss y el curso de la noticia

Alan Weiss, un productor local de WABC-TV a las 6 con Roger Grimsby y Bill Beutel, se encuentra en el hospital en emergencias debido a un accidente de motocicleta que tuvo en el Parque Central temprano en la noche.

«La puerta se abrió y seis policías, creo que eran cuatro o seis, entraron con una camilla que halaban. Y van al mismo cuarto afuera del cual me tienen acostado».

Dos de los policías salen del cuarto y se paran junto la camilla de Weiss; uno le dice al otro: “Jesús, ¿puedes creerlo? ¿John Lennon?”.

Weiss rememoraba: «Escuché llanto. Tuerzo la cabeza, y ahí está Yoko con un abrigo de visón de cuerpo entero en los brazos de un oficial de policía con camisa de cuero, histérica».

Un conserje está barriendo el piso. Weiss lo llama y le dice: «Mira, hazme un favor. Aquí está mi tarjeta de prensa, aquí hay 20 dólares. Llama a este número, pregunta por Neil, dile que Alan está en el hospital y creo que le dispararon a John Lennon».

El hombre acuerda hacerlo, pero a los cinco minutos aparece alguien que le dice al periodista: «Señor Weiss, el personal no permite hacer llamadas telefónicas personales».

Weiss reintenta: «Señor». Mas el recién aparecido riposta: «Señor Weiss, ¿podría callarse, por favor? Tenemos una situación aquí, y no se le puede pedir al personal que haga nada».

Weiss se levanta —apenas puede caminar—, pero logra bajarse de la camilla. Ve un teléfono público tras la puerta y, cuando el periodista la está abriendo, una fuerte garra lo atrapa por el bíceps. Es un guardia de seguridad que le pregunta: «¿Adónde vas?» Con humildad, Weiss contesta: «Solo quiero hacer una llamada telefónica».

«No puedes», le espeta el oficial.

Weiss rememora: «Uno de los policías que me trajo milagrosamente llega. Le pregunto: «Hazme un favor. ¿Puedo hacer una llamada?»

En una entrevista, Weiss declaró: «Había esta dualidad entre intentar ser profesional, y este adolescente, aún dentro de mí, que adoraba e idolatraba a este hombre (Lennon). Fue muy difícil». 

El policía saca el teléfono del puesto de enfermería y se lo pasa a Weiss, quien llama a Neil Goldstein.

«Neil, creo que le dispararon a John Lennon», dice el periodista.

Weiss recuerda: «Regresé a la camilla, y al mirar dentro de la habitación, veo a John Lennon desnudo, acostado sobre su espalda, sus pies están apuntándome, y había como diez personas en la habitación. Tenía sangre en el pecho».

La puerta se abre y todos los guardias de seguridad vienen volando: «¿Eres Weiss? Acuéstate».

En la camilla, los policías sacan al periodista de la sala de emergencias.

Weiss recuerda: «Alrededor de las 11:05, 11:10, el Muzak que suena en el hospital toca All My Loving de los Beatles. Fue una coincidencia espeluznante».

«Alrededor de un minuto o dos después de eso, oigo un grito: “No, no. Oh, no, no”. Una voz de mujer. No pude ver quién era, pero me lo dijeron: Yoko Ono».

La bola de nieve que crece y arrastra gente

Neil llama a ABC Network.

ABC News llama a Howard Cosell, quien está en el aire haciendo Monday Night Football, que esta noche transmite un importante juego de fútbol americano profesional entre los Patriots de Nueva Inglaterra y los Dolphins de Miami.

Frank Gifford, coanunciador del juego, rememora: «Estábamos en Miami. Yo estaba narrando jugada por jugada en ese momento. Podía oír a Cosell hablando con el productor del camión».

«Sabía que algo grande estaba pasando. Me di cuenta por la intensidad de Howard, quien no le estaba prestando atención al juego».

La transmisión se va a comerciales. Cosell le pregunta a Howard: «¿Qué diablos está pasando?». Y este responde: «Acaban de dispararle a John Lennon».

«Me dijo: “Lo tomaré desde aquí, Gifford. Vamos a anunciar esto”, o algo por el estilo. Y yo le dije: «Mierda, nosotros tampoco lo haremos. Vamos a recibir confirmación de Nueva York».

Bob Goodrich, productor del mismo programa, evocaba: «ABC informa que le habían disparado a John Lennon, y que este había muerto camino al hospital. Le devolví la llamada a ABC, pidiéndoles confirmación del hecho, tras lo cual yo sabría qué hacer, que era llamar a mi jefe Roone Arledge».

Finalmente, la noticia llega a oídos del presidente de ABC News, quien busca la manera de llevar este gran acontecimiento a la audiencia.

Arledge es también el presidente de la división deportiva de la cadena, y preside la transmisión de esta noche en calidad de productor ejecutivo. Cuando recibe la noticia de la muerte de Lennon, el partido está empatado con menos de un minuto en el cuarto final y los Patriots están a punto de lograr la victoria.

Mientras los Patriots están colocándose en posición para un gol de campo, Arledge le informa a Gifford y Howard Cosell del tiroteo y sugiere que sean ellos los que informen sobre el asesinato.

Bob lo recuerda así: «Roone me dijo qué debía hacer y cómo. Debía ser muy cuidadoso en cómo darle la noticia a Howard, porque él era amigo de John Lennon, y podría molestarse. Y se molestó». 

Cosell, quien había entrevistado a Lennon durante una transmisión de Monday Night Football en 1974, es el elegido para hacerlo, pero se muestra aprensivo de ello al principio, ya que piensa que el juego debe tener prioridad y él no es quien para dar a conocer una historia tan grande.

La primera entrevista fue en octubre de 1974 cuando Lennon se unió al comentarista en su programa de radio, Speaking of Everything. Esa transmisión duró unos 30 minutos y en ella los dos hombres discutieron de todo, desde la música hasta la cultura, pasando por los problemas de inmigración de Lennon en ese momento. La segunda entrevista fue mucho más corta, una conversación casual más tarde ese año durante un partido de Monday Night Football en diciembre. Ahora, casi exactamente seis años después, Cosell tenía que decirles a los espectadores que Lennon se había ido.

A menos de un minuto de terminarse el receso, Cosell no sabe qué hacer. En la cabina, con micrófono cerrado, tiene este intercambio con Gifford:

Cosell: Le dispararon a la llegada a su apartamento, en el edificio Dakota.

Gifford: Oh boy.

Cosell: Muchachos, no sé. Quisiera oír sus opiniones. No veo que la situación de este juego se preste para dar una noticia de última hora. ¿Ustedes sí?

Gifford: Absolutamente. Yo sí.

Cosell: ¿Tú sí?

Gifford: Puedes apostarle a ello. Tienes que hacerlo. Si lo sabemos, tenemos que hacerlo.

Cosell: De acuerdo.

Gifford: No lo aguantes. Es un momento trágico que va a estremecer al mundo entero.

Cosell: Muy bien. Lo haré. Dejemos que Giff narre esta jugada y entonces lo haré.

Gifford convence a Cosell, cuando le dice que no debía «aguantarla (la noticia)», ya que la importancia de ese anuncio era mucho mayor que el final del juego.

Más tarde, en el programa de ESPN Outside the Lines, Gifford recordó: «Pienso que lo manejó extraordinariamente bien. Con honestidad, estaba tan preocupado que tal vez hubiéramos hecho algo incorrecto. Pero, como se sabe, no».

Décadas más tarde, Dan Patrick, una expersonalidad de ESPN, destacó en su programa The Dan Patrick Show, cómo Gifford emplazó a Cosell para no retener a noticia: «Puedes escuchar a Frank Gifford, para que en caso de que Cosell no quisiera hacerlo, cómo lo arrincona al decir que debían dar la noticia, sin importar cuál fuera la situación en el juego».

Revienta la noticia

Cuando el contador de la pantalla marca 3 segundos para reiniciar el partido, sobreviene el anuncio de esta manera:

Gifford: Se ha pedido un tiempo de consulta a tres segundos del final; John Smith está en la línea. Y no me importa lo que esté en juego, Howard, tienes que decir lo que sabemos en la cabina.

Cosell: Sí, tenemos que decirlo. Recuerden que esto es solo un partido de fútbol, no importa quién gane o pierda. Una tragedia indescriptible que nos confirmó ABC News en Nueva York: John Lennon, en las afueras de su edificio de apartamentos en el West Side de la ciudad de Nueva York, el más famoso, tal vez, de todos los Beatles, recibió dos disparos por la espalda, lo llevaron corriendo al Hospital Roosevelt, murió a su llegada. Difícil volver al juego después de esa última noticia, lo que, obligados por el deber, tenemos que hacer. ¿Frank?

Gifford: (después de una pausa) De hecho, lo es.

Veinte minutos después, el doctor Lynn hizo el anuncio oficial frente a la prensa.

Vin Scelsa, era DJ de WNEW-FM 102.7, una estación de rock de Nueva York, y estaba en el aire cuando Lennon fue asesinado. Él contó: «El panel de líneas telefónicas comenzó a iluminarse. Primero uno, luego 20. Contesté una llamada, y la voz dijo: “Howard Cosell dijo que a John Lennon le han disparado”».

Eventualmente, la estación suspendió de inmediato toda la programación y abrió sus líneas a las llamadas de los oyentes.

«Jungleland —de Bruce Springsteen— estaba en el tocadiscos. Así que, bajé el volumen, leí un boletín de noticias, y volví a subir el volumen».

El encargado de las noticias entró en la habitación, blanco como un fantasma. Dije: “¿Qué?”. Él me contestó: “Está muerto, es él. Está muerto”. Y yo dije: “No voy a decirlo al aire. Verifícalo”. Puse Let It Be. Ya tenía algo adelantado con eso».

NBC interrumpió momentáneamente su transmisión para la costa este The Best of Carson para dar su boletín sobre la muerte de Lennon antes de regresar al medio de una comedia interpretada por Johnny Carson.

Geraldo Rivera, entonces corresponsal de noticias de ABC, amigo y vecino de Lennon, compartió este recuerdo: «Definitivamente escuché los disparos esa noche en la calle 72. No sabía lo que era, pero los disparos no eran tan raros en esos días. O pensé que era el tubo de escape de un auto».

«Pero no más de cinco minutos después recibí una llamada del departamento de noticias de la cadena ABC. Dijeron: “¿Puedes venir y hacer Nightline?” Pregunté: “¿Por qué?” Y respondieron: “John Lennon acaba de recibir un disparo”».

«La sala de noticias estaba a solo dos cuadras de distancia, así que me apresuré en llegar y descubrí que había muerto».

«Fue un momento aplastante, aplastante, y recuerdo haberle dicho a Ted Koppel: “Solo estoy tratando de mantener mis pensamientos organizados y coherentes para no romper a llorar”».

«Permanecimos en vivo durante tres horas, básicamente rehaciendo el programa para cada zona horaria».

Bob Gruen, autor de John Lennon: the New York Years, quien era el fotógrafo personal de Lennon y uno de sus amigos más cercanos en laciudad, narraba: «Yo estaba aquí en mi cuarto oscuro. Había tomado algunas fotos el último fin de semana que estuvo vivo. Estaba imprimiendo esas fotos cuando el portero llamó y dijo: “¿Tienes una radio encendida? Acabo de oír en la radio que John Lennon fue baleado”».

«Mi primer pensamiento fue que tal vez había sido asaltado, porque eso es lo que pasaba de vez en cuando si tenías mala suerte. No se me ocurrió que alguien viajaría por el mundo para dispararle a propósito. Simplemente no se me ocurrió. Todavía no tiene sentido. Nunca tendrá sentido».

Estaciones de todo el país cambiaron a la programación especial dedicada a la música de Lennon y los Beatles.

En Inglaterra ya era 9 de diciembre. 

Espera una nueva etapa en todo lo que desató esta tragedia.

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