
En mi país dicen que «todo está inventado», aunque hay cosas que salen en el mundo moderno que todavía pueden sorprenderlo a uno.
(en la foto: Taylor Swift fotografiada por Erik Madigan Heck para Rolling Stone).
En la reciente serie de artículos que he escrito para mi blog, me he informado de una cantante negra del R&B y el pop que ha hecho un álbum completo de música country. Lo cual no es nuevo, porque cuando el disco inundaba las pistas de baile del mundo —fuese con el estilo yanqui o el llamado «europop/eurodisco»— ni roqueros reconocidos como The Rolling Stones, Blondie, Rod Stewart, y hasta el mismísimo Kiss, pudieron abstenerse de incluirlo.




En los ’70. Arriba: The Rolling Stones (izquierda) y Blondie (derecha). Debajo: Kiss (izquierda) y Rod Stewart (derecha).
También Taylor Swift
No sigo a esta cantante; no conozco nada de ella o su música. Pero en Wikipedia la clasifican en géneros relacionados con el rock —como el rock alternativo— y el country —como el country pop—, la fusión de estos dos. Sin embargo, encuentro estas notas publicadas en bet.com:
¿Quién lo diría? Cuando no está produciendo éxitos pop y country, Taylor Swift sorprende a todos al rapear con David Darnell Brown, más conocido como Young Buck . Durante su discurso de aceptación en abril (del 2015) por ganar un premio Shorty a la «Mejor Cantante», Swift canturreó algunos compases del éxito de su compatriota nativo de Cashville (se refieren a Young Buck y a Cashville Record, la casa discográfica por él creada) Shorty Wanna Ride. |
-, porque ella es alta. Luego agradece el honor y reconoce que el sitio es seguido por muchos en internet. Vuelve a bromear con la canción de Young Buck y, finalmente, agradece y se despide (este video fue hecho a partir de la carga en TikTok: https://www.tiktok.com/@swifttv1989/video/7216255140179807493?is_from_webapp=1&sender_device=pc ).Al ver que tenía disposición hacia la causa, el rapero de G-Unit le dijo a Complex: «Me gustaría hacer un disco con Taylor que fuera básicamente un disco de fiesta. Me gustaría divertirme con Taylor. Salvaje… Sería un disco que sonaría y el mundo entero se iría de fiesta de una vez. Tan pronto como lo escuchas, dejas todo y comienzas a festejar en ese mismo momento». |
Así que hip-hop, además.
¿Para qué me invitan?
Esa pregunta la hace siempre Inna Afinogénova (en la foto) —aunque en su ruso natal el apellido se pronuncia Afinoguénova— antes de comenzar su segmento en La Base. Se la he tomado prestada para que me sirva como transición para ir al meollo de este artículo.

¿Por qué les hablo de Taylor Swift?
La razón es que vamos a hacer una conexión múltiple entre ella, la cantante mencionada en el primer párrafo, otra que vendrá más adelante y los arquetipos dentro de la industria musical estadounidense a través de una de sus canciones: Blank Space, de su álbum 1989.
El primer elemento interesante de esta canción es su género y lo que ha implicado en la carrera de la cantante. A propósito, me remito a cómo lo presentó Brittany Spanos1
en su artículo para rollingstone.com/music de abril de 2024:
| Taylor Swift sabe un par de cosas sobre desviarse cuando la gente menos lo espera. Aun así, nada podría haber preparado a los oyentes para la forma en que abandonó por completo la música country en su álbum de 2014, 1989. Claro, había adelantado algunos éxitos pop asistidos por Max Martin —en realidad, Karl Martin Sandberg— en su álbum anterior Red —el título completo es Red (Taylor’s Version)—, pero 1989 fue un (giro) total de 180 (grados) del pasado de la estrella del country, uno que vio su guitarra empapada de lágrimas por sintetizadores más atrevidos. |




De izquierda a derecha: el disco 1989; el sencillo Blank Space; Martin; el disco Red.
Y Rob Sheffield
lo confirmó en su trabajo para la misma revista de octubre de 2014.
Cuando Taylor Swift decide hacer algo, la chica realmente sabe cómo exagerar. Así que, en su quinto álbum, cuando se entrega a su enamoramiento por el synth-pop —pop sintetizado— de los ochenta, va a toda máquina, pasando la mayor parte del álbum tratando de convertirse en los Pet Shop Boys . 1989 es un cambio drástico: solo un par de canciones presentan su característica guitarra manchada de lágrimas. Pero sigue siendo Taylor Swift, lo que significa que está soñando en grande y compartiendo más fuerte que nadie en el juego. |
En la entrevista que Brian Hiatt2 (BH)
le hizo a Taylor (TS) para la revista en septiembre de 2019, la propia cantante ratifica el giro que dio con ese nuevo álbum:
| BH: Es interesante ver estos álbumes como una trilogía. 1989 fue realmente un botón de reinicio. TS: Oh, en todos los sentidos. He sido muy explícita sobre el hecho de que esa decisión fue mía y solo mía, y definitivamente se encontró con mucha resistencia. Internamente. |
La trilogía referida en la pregunta es Lover, Red y Reputation.


Brittany calificó a la canción como «la joya de la corona del álbum», y añadió en su artículo: «(…) el seguimiento fue una satirización inesperada de la imagen pública de Swift en ese momento como una “devoradora de hombres”: se burló de toda la charla sobre sus romances con hombres famosos y las canciones posteriores sobre sus tiempos juntos. Ella luchó contra las críticas sexistas que había recibido por escribir “demasiadas canciones de ruptura” y sus hábitos de citas con esta canción ferozmente pegadiza que destaca su sentido del humor e ingenio mientras ayuda a liberarse un poco de su imagen de “la chica de al lado” (que en el inglés conversacional significa «la vecinita»).
Por cierto, y para añadir más chisme a este artículo, Ellen DeGeneres estuvo burlándose de Swift por varios minutos en su programa de 2013 sobre este tema:
La «enciclopedia libre» explica sobre el tema de la canción:
En un momento dado, Swift se describe a sí misma como una «pesadilla vestida como una ensoñación». El estribillo alude a la práctica de composición de canciones de Swift inspirándose en su vida amorosa: la estrofa «Tengo una larga lista de examantes/Te dirán que estoy loca/Pero tengo un espacio en blanco, bebé», es seguido por un breve silencio y luego un sonido de bolígrafo retráctil que hace clic, y Swift concluye el estribillo: «Y escribiré tu nombre».
Después del lanzamiento de la canción, la línea «Tengo una larga lista de examantes» fue erróneamente interpretada por algunos escuchas como «Todos los amantes solitarios de Starbucks», lo que provocó discusiones en Internet, incluida una respuesta de Starbucks
.
En inglés tiene más sentido:
Got a long list of ex-lovers (original)
All the lonely Starbucks lovers (mal escuchada)
Swift le dijo a NME
en 2015 que cuando se lanzó Blank Space, «(la mitad) de la gente entendió la broma, la mitad de la gente realmente piensa que (ella) era aceptaba del hecho de que (era) una psicópata». Según Sloan, el narrador de esta canción no es confiable y, por lo tanto, está abierto a la interpretación si la canción es un verdadero retrato del personaje de Swift o no.
Martin y Shellback —en realidad, Karl Johan Schuster— emplearon una producción escasa para Blank Space, ya que Swift quería que la canción enfatizara la letra y la voz. Musicalmente, Blank Space es una canción electropop que se desarrolla sobre ritmos minimalistas influenciados por el hip hop. La canción incorpora sintetizadores, rasgueos de guitarra con percusión y coros en capas.
En publicaciones contemporáneas, los periodistas comentaron que la canción representaba la visión alegre de 1989 sobre las relaciones fallidas y se apartaba del romance idealizado en los álbumes anteriores de Swift. Otros escribieron que Swift se burló de su imagen y del discurso mediático que rodeaba a su celebridad, que más tarde sirvió como base para su sexto álbum de estudio Reputation (2017), un álbum que explora sus experiencias públicas y los chismes de los medios.



Shellback; Lorde y su disco.
En el estribillo, Swift canta en su registro más alto y la producción va in crescendos con cajas rítmicas más rápidas. Algunos críticos contemporáneos compararon la producción mínima de la canción con la música de la cantante y compositora Lorde, específicamente su álbum de 2013 Pure Heroine.

Corey Baesley4
de PopMatters pensó que la producción mínima puede «sonar brillante y fácil, pero es cualquier cosa menos lo último para crear», y lo llamó «pop profesional de grado armamentístico», e incluso la elogió como «fácilmente candidata a la mejor canción pop de 2014».
Al final, nadie mejor que la propia creadora para explicarse. Fue lo que reportó Nick Maslow5
en su artículo para people.com/celebrity de octubre del 2015 sobre la entrevista de Taylor con NME. Ella explicó:
(…) este personaje es muy interesante. Si vas y lees estos sitios de chismes y describen cómo soy, (es) tan opuesto a mi vida real (…) puedo conseguir a estos tipos. Soy como una pesadilla, y soy pegajosa, y soy horrible, y tengo ataques y rabietas, y hay drama. Pero luego se van. No pueden mantenerse alejados, así que vuelven. Pero luego los vuelvo a ahuyentar. (Soy) emocionalmente frágil y solo (este) desastre impredecible que simplemente… Oh, Dios mío (…) Pinté un cuadro completo de este personaje. Vivía en una mansión con pisos de mármol, y usa Dolce & Gabbana en la casa. Lleva ropa que semeja piel de animal, sin ironía. Así que creé todo este personaje, y me divertí haciéndolo. |
Una gran acogida
En la semana del 17 de abril de este año Rolling Stone presentaba su lista de las «500 canciones más grandes» —500 Greatest Songs—, así que los presentadores Rob Sheffield y Brittany Spanos discutían Blank Space a profundidad, para explorar lo que hace a esta canción ser tan genial y cómo cambió el sonido y el lirismo de Swift para mejor.

Más adelante, se les unió su colega y presentador de Rolling Stone Music Now, Brian Hiatt, para profundizar en el riesgo que había supuesto su giro pop.
En su artículo de octubre de 2014 sobre la clasificación por lugar de las 243 canciones de Taylor Swift (desde Tim McGraw hasta la era de Reputation) hecha para rollingstone.com/music, Rob Sheffield —quien la colocó en el #8— escribe:
| Lo más extraño y fascinante de Taylor Swift siempre será su música. Una celebración de doble venti de la monogamia en serie para los amantes de Starbucks en todas partes, mientras Tay recorre todo el ciclo: las altas, el dolor, los jugadores, el juego, la magia, la locura, el cielo, el pecado. Cada segundo de Blank Space es perfecto, desde los clics del bolígrafo hasta el nasss-taaaay-scarrr —en castellano: «una fea cicatriz»— al final. Puede que la arrogancia no valga la pena, pero esta canción sí. |
En 2004, Rolling Stone (RS) lanzó su lista de las «500 mejores canciones de todos los tiempos». Tabulada a partir de una votación masiva en la que intervinieron artistas, figuras de la industria y críticos, la lista ha sido una fuente de conversación, inspiración y controversia durante dos décadas. Es uno de los artículos más populares, influyentes y discutidos que ha hecho la revista.
Así que RS se propuso hacerla aún más grande, mejor y más fresca. En 2021, volvió a revisarse esa lista, con un nuevo grupo de votantes de todo el mapa musical. En asociación con iHeartRadio
, el equipo de RS
discutió una nueva canción cada semana, profundizando en su historia e impacto con la ayuda de un invitado especial, incluidos colegas de RS, productores y los propios artistas. En las palabras de la revista «(fue) nuestra celebración de las mejores canciones jamás hechas, y un desglose de lo que las hace tan geniales».
A decir verdad, la lista que demuestra la aceptación recibida por esta pieza no es corta.
Rolling Stone clasificó a Blank Space en el lugar #6 en su lista de las mejores canciones de 2014, en el #73 entre las mejores canciones de la década de 2010, en el #357 en su revisión de 2021 de las 500 mejores canciones de todos los tiempos, y más tarde en el #320 en su lista revisada de 2024. Además, la colocó en el #67 de su lista de los «100 mejores videos musicales de todos los tiempos».
La canción ganó el premio a la «Canción del Año» en los American Music Awards 2015.
En los Premios BMI de 2016, la canción fue una de las canciones galardonadas que ayudaron a Swift a ganar el honor de «Compositora del Año».
Obtuvo una nominación a la «Obra Internacional del Año» en los premios APRA —Australasian Performing Right Association Awards—de 2016 en Australia.
En la 58ª entrega anual de los Premios Grammy en 2016, Blank Space fue nominada en tres categorías: Grabación del Año, Canción del Año y Mejor Interpretación Pop Solista.
Randall Roberts6
, de Los Angeles Times, escribió que Swift ofreció una actuación «digna de un Oscar».
Billboard
elogió la calidad cinematográfica y la estética del video y encontró divertida la representación autorreferencial de Swift.
Jessica Valenti7
, la columnista de The Guardian —quien es una feminista—, elogió la representación de Swift de su imagen percibida y calificó el video como «un sueño despierto feminista», donde «las caricaturas estrechas y sexistas asociadas a las mujeres se representan para nuestra diversión, mostrando toda su ridiculez».
Shane Kimberlin8
de musicOMH la consideró una de las mejores canciones del álbum, y una opinión similar emitió Sydney Gore de The 405 —una revista en línea londinense, independiente— al considerarla el punto culminante del álbum.
Aimee Cliff9
de Fact —una publicación británica de música— la calificó como una de las «canciones más agradables hasta la fecha» de Swift por retratar su vida amorosa de una manera más grande que la vida.
Robert Leedhamg
escribió para Drowned in Sound —«Ahogado en sonido», en español, en ocasiones abreviado como DiS—, que Swift tuvo éxito en experimentar con nuevos estilos musicales en 1989, eligiendo específicamente Blank Space como ejemplo.
La crítica musical Kitty Empire
, del The Observer, eligió esta como la que mostraba la madurez musical y lírica de Swift, calificándola como «una canción pop con un tren de aterrizaje intrigantemente esquelético».
Al escribir sobre ella para The Observer, Mikael Wood10
seleccionó la canción como una de las mejores del álbum debido a la artesanía de composición de Swift.
«Swift en su apogeo» que «sirve para afirmar tanto su poder como su remilgo», fue como la calificó el crítico del The New York Times, Jon Caramanica
.
Pero Andy Gill11
, de The Independent, se mostró menos entusiasta y la calificó de «cliché rebelde corporativo». Andy Gill siendo Andy Gill.
Incluso las críticas retrospectivas de Blank Space han sido positivas.
Alexis Petridis
, también de The Guardian, declaró en 2019 que Blank Space era el mejor sencillo que Swift había lanzado, y elogió su éxito en la transformación de la imagen de Swift de cantante y compositora de country a estrella del pop, gracias a su melodía «sin esfuerzo» y sus letras ingeniosas.
La revista creada en Georgia, Paste, en 2020 describió la canción como «notablemente bien hecha, contagiosamente pegadiza y legítimamente divertida», y la nombró la mejor canción del 1989.
The Recording Academy —formalmente: National Academy of Recording Arts and Sciences (Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación) o NARAS—, la eligió en 2023 como una de las 13 canciones esenciales de Swift que representaban su composición y musicalidad.
USA Today y Spin en 2017 consideraron que Blank Space era el mejor video que había hecho Swift; esta última elogió la estética como glamorosa y elogió la hilarante representación de la reputación de la intérprete.

Entertainment Weekly en 2020 eligió a la canción como el mejor video entre los sencillos de 1989, describiéndolo como «el único video musical que puede describirse seriamente como “kubrickiano” (tomando en cuenta que Stanley Kubrick -en la foto- era considerado un perfeccionista técnico)». En la misma revista, Seija Rankin12
calificó a la canción como la mejor del álbum, y elogió la letra exagerada y su pegadizo sonido pop de la década de los ’80.
Los avatares de Swift no terminan aquí. Todavía más controversia va a surgir en torno a ella. Y falta revelar las identidades de las mujeres mencionadas al comienzo. Y todo el barullo que las relaciona. Para enterarse, hay que mantenerse conectado y seguir la historia con la parte 2.
| RELACIONADO: ¿Taylor Swift es otro «camaleón musical»? (II) |
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NOTAS AL PIE
- Brittany Spanos es redactora sénior de Rolling Stone, donde cubre temas de música, Fandom
y está especializada en música pop. Desde 2015, ha escrito numerosos artículos, reseñas, listas y ensayos sobre una variedad de temas históricos y modernos. Para la portada de la revista, ha escrito perfiles de artistas como Adele, Cardi B, Miley Cyrus, Issa Rae y más. Además de escribir, presenta dos pódcasts para la publicación: Don't Let This Flop y 500 Greatest Albums.
Antes de asumir su papel en RS, Spanos trabajó como editora de clubes en Village Voice, manejando listas de conciertos para el periódico mientras contribuía con entrevistas y reseñas a su blog de música tanto sobre artistas locales emergentes como sobre estrellas establecidas.
Como independiente —freelancer—, el trabajo de Spanos ha aparecido en Vulture, Spin, Pitchfork, Cosmopolitan y Rookie Mag. Se ha presentado en la Conferencia Pop anual y ha formado parte de su Comité de Programación de 2021. Tiene una licenciatura de la Escuela Gallatin de Estudios Individualizados de la Universidad de Nueva York y actualmente vive en Brooklyn. Su género musical favorito es el boy band, por eso en su tiempo libre sueña con una reunión de One Direction. ↩︎ - Brian Hiatt es un escritor sénior de Rolling Stone que ha escrito más de 70 artículos de portada para la revista, el segundo total más alto para cualquier escritor en los 50 años de historia de esta. Es el presentador del podcast semanal Rolling Stone Music Now
. Brian comenzó en 2004 como editor asociado. Anteriormente formó parte del personal de Entertainment Weekly y su sitio web, EW.com, así como de MTV News. Compartió el premio Scripps Howard Awards —antes National Journalism Awards—en 2000 por una investigación de los disturbios en Woodstock '99. En 2016, se encargó del texto del aclamado libro A Portrait of Bowie: A tribute to Bowie by his artistic collaborators and contemporaries, escribiendo la introducción y realizando entrevistas con amigos y colaboradores de David Bowie. Ha entrevistado a Bruce Springsteen cinco veces, incluyendo para la más reciente portada del artista en Rolling Stone. Al igual que Springsteen, Brian creció en el condado de Monmouth, Nueva Jersey. ↩︎ - Andrew Unterberger es editor adjunto de la parte digital de Billboard, especializado en proyectos de personal, historia de la música pop y las listas de éxitos. Anteriormente se desempeñó como escritor y editor a tiempo completo en Spin y Popdust en la década de 2010, y su trabajo también ha aparecido en Stereogum y GQ —originalmente Gentlemen's Quarterly—. Ha escrito a tiempo parcial sobre sus muy queridos (y odiados) Philadelphia 76ers desde 2009. Ha vivido en la Ciudad de Nueva York desde 2004, cuando comenzó a asistir a la Universidad de Nueva York como estudiante universitario, hasta graduarse con una doble especialización en periodismo e inglés. En 2007, fue uno de los tres ganadores de la segunda temporada del programa de juegos de trivia de VH1, The World Series of Pop Culture, y en 2021, el chico de Eve 6 lo citó en Twitter de acuerdo con su elección para el mejor álbum de Pixies. ↩︎
- Corey Baesley es un sénior estratega creativo, escritor colaborador de Brooklyn, Nueva York, quien ha escrito para Mashable, Village Voice, Paste, PopMatters, The Daily Beast, Google Play, Consequence of Sound, Oyster Review, entre otros. Después de obtener un título de posgrado en Escritura Creativa y trabajar como instructor de inglés a nivel universitario durante varios años, comenzó una carrera en publicidad, donde trabajó en redacción publicitaria y estrategia de contenido digital. En 2022, volvió a enseñar como profesor de inglés en la escuela secundaria. Actualmente trabaja en una novela. ↩︎
- Nick Maslow es el editor sénior de Interés Humano en People y creador de Real-Life Love, la serie de historias de People sobre romances extraordinarios. En los últimos siete años ha trabajado en People y Entertainment Weekly como escritor, reportero y editor en los equipos de noticias y entretenimiento. ↩︎
- Randall Roberts, como antiguo redactor, cubrió la cultura musical de Los Ángeles para Los Angeles Times. Ha desempeñado varios roles desde que llegó al periódico en 2010, incluido el de editor musical y crítico de música pop. Como escritor de plantilla, exploró la historia de la música de Los Ángeles, desde Rosecrans Avenue y Sunset Strip hasta Ventura Boulevard y más allá. Su proyecto de 2020 sobre la temprana industria del fonógrafo del sur de California ayudó a identificar la primera grabación comercial realizada en Los Ángeles. ↩︎
- Jessica Valenti es una escritora feminista estadounidense. Fue cofundadora del blog Feministing.com, para el que escribió de 2004 a 2011. Valenti es autora de cinco libros feministas. Entre 2014 y 2018, Valenti fue columnista de The Guardian. Actualmente dirige el boletín Abortion, Every Day en Substack. El Washington Post la describió como «una de las feministas más exitosas y visibles de su generación». ↩︎
- Shane Kimberlin es de Alaska, y no tiene su propia telerrealidad. Le gusta la música que sale del alma y trata de acercarse a cada obra dentro del contexto que el artista ha creado y juzgar en consecuencia. Cree que las críticas artísticas son muy, muy subjetivas, y si alguien no está de acuerdo con él en los méritos de un artista, es muy probable que sepa algo que él no sabe. En su tiempo libre, Shane persigue varios proyectos artísticos, incluyendo tocar en la banda de dos miembros Tea Mug Collective, y espera algún día encontrar un foro para dar a conocer su trabajo. ↩︎
- Aimee Cliff es una periodista independiente de música y cultura —al parecer desde diciembre de 2020—, radicada en Estados Unidos, y escribe para The Guardian, Pitchfork, Vice, Dazed y más. Actualmente trabaja para The Fader, una conocida publicación que cubre una amplia gama de géneros musicales, artistas y noticias de la industria. Con un gran interés en explorar la intersección de la música, la cultura y la política, la escritura de Aimee a menudo profundiza en las historias y experiencias de artistas establecidos y de los emergentes. Sus perspicaces artículos y entrevistas brindan a los lectores una perspectiva única sobre la industria de la música, lo que la convierte en una periodista ideal para seguir para aquellos que buscan cobertura de prensa en la categoría. ↩︎
- Mikael Wood es crítico de música pop en todo su esplendor cada vez más rápido. Antes de unirse a Los Angeles Times en 2012, fue colaborador independiente de Rolling Stone, Entertainment Weekly, Spin y The Village Voice. Creció en Little Rock, Arkansas, se graduó de la Universidad Northwestern y conoce cada palabra de Mo Money Mo Problems —una canción del rapero estadounidense The Notorious B.I.G.—. Fue nombrado crítico de música pop en el 2016. ↩︎
- Gill es un crítico musical que comenzó su carrera como escritor independiente para NME en 1977, después de responder al legendario anuncio de la revista Hip Young Gunslingers, y más tarde fue nombrado editor de reseñas de álbumes. Se unió a The Independent como crítico jefe de rock en 1990, y su mandato hasta 2018 lo convirtió en el crítico musical semanal con más años de servicio en una publicación nacional. Además de escribir para este periódico, NME y Uncut, también fue un importante colaborador de Q, Mojo, The Word y Empire. Incluso cuando la enfermedad se había apoderado de él, hacía el viaje a las oficinas de los sellos discográficos para asistir a las reproducciones de nuevos álbumes para su revisión. ↩︎
- Seija Rankin es editora sénior de The Hollywood Reporter, donde cubre libros, televisión y cine y supervisa la sección About Town de la revista. Antes de unirse a esta, fue editora de libros y artículos en Entertainment Weekly. Se graduó de la Escuela de Periodismo de la Universidad de Wisconsin y vive en Los Ángeles. ↩︎
. Durante su discurso de aceptación en abril (del 2015) por ganar un
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. 1989 es un cambio drástico: solo un par de canciones presentan su característica guitarra manchada de lágrimas. Pero sigue siendo Taylor Swift, lo que significa que está soñando en grande y compartiendo más fuerte que nadie en el juego.
de
en la casa. Lleva ropa que semeja piel de animal, sin ironía. Así que creé todo este personaje, y me divertí haciéndolo.
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