Durante esta investigación sobre Barbra Streisand he descubierto información sobre ella —de la cual carecía, por supuesto— que me ha ayudado, y podría hacerlo con cualquier otra persona que lea mis artículos o haya sabido estas cosas de antemano, a hacerme una mejor idea de cómo la vedette pulió su talento, la mujer estableció sus batallas sociales, y la persona forjó sus afiliaciones políticas, si todo eso se hilvana con un solo hilo y aguja.
Aquí contaremos un poco sobre uno de esos eslabones en la carrera de ascenso de la artista, que yo considero ser una de esas piezas ensartadas con la misma hebra.
Sobre un lugar histórico
El Concord Resort Hotel fue un complejo turístico en el Cinturón de Borscht de las montañas de Catskills, conocido por su gran industria turística en las décadas de 1950, 1960 y 1970.


Izquierda: Ubicación del Cinturón de Borscht en el estado de Nueva York, Estados Unidos. Derecha: Un acercamiento que denota la ubicación de las montañas Catskill (foto hecha por mí en base a un mapa de Google Maps).
Ubicado en el lago Kiamesha, en el estado de Nueva York, Estados Unidos, el Concord fue el centro turístico más grande de la región y también fue uno de los últimos en cerrar definitivamente en 1998, mucho después de que cerraran los demás (un competidor principal, Grossinger’s Catskill Resort Hotel, cerró en 1986).


Izquierda: Una foto tomada al Concord en 1977. Derecha: Una foto del Grossinger’s en el pueblo de Liberty, estado de Nueva York (foto: John Margolies – Library of Congress).

Durante las décadas de 1920 y 1930 existió un pequeño establecimiento cerca del lago Kiamesha llamado «la Casa Ideal». En 1935, el inmigrante ruso Artur Vinarik (en la foto) adquirió la propiedad: cuando sus amigos que la dirigían necesitaban dinero, Artur compró su negocio y lo reconstruyó en 1937 como el Concord Plaza de 500 camas. Esto marca el comienzo de lo que se convertiría en el Concord Resort Hotel.
Para mantenerse a tono con la competencia del Grossinger’s después de la Segunda Guerra Mundial, el entonces rebautizado New Concord Hotel se expandió rápidamente y agregó comodidades para igualar la pista de esquí y el campo de golf de Grossinger’s. La piscina cubierta tropical se inauguró en 1951, acelerando la carrera.
El Concord llegó a contar con más de 1,500 habitaciones y un comedor con capacidad para 3,000 personas; el complejo abarcaba unos 2,000 acres (8,1 km2).





Postales para promocionar el hotel en las que aparecen la recepción, las piscinas, la pista de patinaje, y exteriores durante el invierno.
La expansión continuó en la década de 1950, cuando se contrató al destacado arquitecto hotelero Morris Lapidus (en la foto) para diseñar nuevas alas de huéspedes de estilo moderno. En el Concord, Lapidus trabajó con el arquitecto y diseñador de interiores Theordor Muller en los interiores de vestíbulos, comedores y clubes nocturnos.

Se agregaron una rotonda y un paseo marítimo, así como el enorme Cordillion Room, Night Owl Lounge y el club nocturno Imperial Room, aún más grande. Lapidus empleó su característico diseño de escalera flotante en la rotonda para dar a los invitados la oportunidad de hacer una gran entrada.
El Concord era conocido por sus impresionantes lugares de entretenimiento.
La sala Cordillion original se inauguró en la década de 1950 con 1500 asientos, junto con la sala Constellation con su distintivo bar ondulante. Vinarik sintió que se necesitaba más y el Imperial Room se diseñó para una capacidad de 3000 personas en un espacio casi circular, quizás el más grande de Catskills, y un lugar popular para los principales artistas.




De izquierda a derecha: teatro; llave de habitación del hotel y paquete de jabón de la marca Concord Hotel, 1977; plato de 7¼ pulgadas de diámetro utilizado en el hotel; recuerdo para colgar en autos en forma de raspador de hielo como los que estuvieron disponibles en el hotel.
El complejo era un establecimiento kósher, que atendía en esencia a los vacacionistas judíos del área de la ciudad de Nueva York, y era más lujoso en decoración y actividades que los grandes complejos turísticos comparables de Catskill.

El comediante Norm Crosby (en la foto) actuó en el Concord y lo recordó con cariño: «El Concord era enorme. El escenario era enorme y la gente que iba allí era en su mayoría neoyorquinos que solo venían a pasar el fin de semana. Eran un gran público una vez que te conocían. Salías en medio de una ovación. La misma clientela verano tras verano, año tras año».
La relación de Streisand con el hotel
En el libro It Happened in the Catskills: An Oral History in the Words of Busboys, Bellhops, Guests, Proprietors, Comedians, Agents, and Other Who Lived It —un libro que recopila relatos personales y recuerdos de personas que estuvieron directamente involucradas en la región turística de Catskills—, Robert Towers —un actor estadounidense que ha aparecido en muchos programas de televisión, entre ellos Star Trek: The Next Generation—, escribió:

De izquierda a derecha: Towers; portada del libro citado; un anuncio publicitario de la serie televisiva mencionada; anuncio de la cartelera en la que Barbra participaría.
«(Barbra) Streisand apareció un viernes por la noche antes de hacer Funny Girl. La Agencia William Morris (WMA) dijo: “Mira, la vas a conseguir por 500 dólares. Más tarde no podrás comprarla por nada. Se acercó ella, una niña con un vestido gunnysack y una gran voz. Destrozó el lugar”».




De izquierda a derecha: anuncio publicitario de la película; logotipo de WMA; ejemplo de vestido tipo gunnysack; Marilyn Michaels.
Marilyn Michaels (arriba, en la foto) —una comediante, cantante, actriz, impresionista, autora y compositora, que nació en Manhattan de padres judíos rusos emigrados— estuvo de acuerdo: «(para un artista) Encabezar la cartelera del Concord era como si la hubieras pegado en grande. Era un gran lugar. En ese momento tenían esos palos para aplaudir. No usaban sus manos, sino palillos de madera con bolas de madera en el extremo. Si realmente les gustabas, entonces usaban sus manos».
Los golpeadores de mesa eran populares en los clubes nocturnos en la década de 1950. Los clientes golpeaban con ellos en su mesa cuando querían otra bebida o deseaban aplaudir a un artista.

Una conexión no explicada
Hay un elemento muy curioso, destacable, en la apreciación de WMA y lo que Barbra dijo en el concierto por Daniel Ellsberg en 1973, que une estos dos eventos separados en el tiempo tan solo con una comparación.
¿Por qué la Streisand comentó en 1973: «Me siento como si estuviera en el Concord»?
No hay fuente alguna en Internet que responda a esta pregunta, ni tampoco Barbra lo cuenta en su autobiografía My Name Is Barbra. Es obvio que no es algo de trascendencia ni siquiera para los medios, pues ni los artículos que se refieren al concierto de 1973 explicaron el comentario, ni el sitio de fanáticos de Barbra tampoco lo hizo en su artículo sobre el concierto en el Concord.

Mas, debe haber un motivo por el que la excelsa estrella haya remembrado aquel momento en que estaba comenzando a deslumbrar al mundo del entretenimiento en su país.
Y he aquí mis opciones que puedan explicar el paralelismo:
¿Sería por el tipo de vestido?
Arriba, he dejado la palabra gunnysack en inglés, como originalmente apareció en el escrito de WMA. Este es el término con el que se refieren al vestido que Barbra llevaba puesto en el Concord al actuar.
El Diccionario Cambridge define esa palabra como «una bolsa grande hecha de tela áspera».
Otra fuente indica que ella proviene de goni, una palabra del distrito de Mangaloru, India, que simplemente significaba «fibra». Los ingleses lo transformaron en gunny, una palabra que le dieron a los sacos de yute que usaban para transportar grano, los cuales eran hechos en casa, generalmente por mujeres, utilizando los sacos de algodón en los que se empaquetaban, enviaban y vendían la harina, el azúcar, el alimento para animales, las semillas y otros productos. Se convirtieron en una parte icónica de la vida rural desde la década de 1920 hasta la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y los años posteriores a esta.
Una fuente más explica que el vestido de saco, también conocido como vestido de vaina o recto, recibió su nombre por su silueta holgada y parecida a un saco. A diferencia de los vestidos ajustados que acentúan la cintura y las curvas, este vestido cuelga recto de los hombros y no se ciñe a la cintura, asemejándose a la forma de un saco.
Wikipedia, por su parte, nos cuenta que Gunne Sax es una marca de ropa retirada propiedad de Jessica McClintock, Inc. —una empresa minorista estadounidense—, que se especializó en atuendos formal y semiformal para mujeres jóvenes. Eleanor Bailey y Carol Miller cofundaron el sello en San Francisco en 1967, antes de asociarse con Jessica Gagnon McClintock en 1969.

De izquierda a derecha: un vestido de Gunne Sax; Eleanor todavía tejiendo a sus 92 años; logotipo de la marca.
El nombre de la marca se asoció con las raíces de la misma en los diseños de estilo prairie —vestido de pradera—, victoriano y eduardiano, que se basaban en muchos elementos populares en la moda estadounidense de finales del siglo XIX y principios del XX, como el encaje, la tela a cuadros Vichy y el calicó.



Una quinta página complementa a la «enciclopedia libre» al exponer que la visión —de la marca— era crear vestidos «sexy y gunny sack», una descarada combinación de gunny sack y sexo, de ahí el nombre. Las etiquetas originales eran negras, por lo cual a los vestidos anteriores a McClintock se les llamaba de «etiqueta negra». En 1969, Jessica McClintock compró la marca y comenzó a crear sus propios diseños.



De izquierda a derecha: etiqueta negra de la marca; Jessica McClintock, en el centro, con modelos luciendo sus creaciones en su casa en 1984, una casa adosada de San Francisco diseñada para combinar con sus estilos etéreos (Crédito: Corbis/VCG, vía Getty Images); Hillary Diane Rodham Clinton usó un vestido de Jessica McClintock cuando se casó con Bill Clinton en octubre de 1975. Ella dijo: «Vi este vestido y me enamoré de él. Era una especie de victoriano hippie» (Crédito: Oficina de Hillary Rodham Clinton).
En el concierto para Ellsberg, según la columnista Joyce Haber, Barbra llevaba «un vestido de punto de seda beige con escote halter (…)». Esta pieza era bastante sencilla, aunque de seguro su calidad debe haber sido muy alta; no dudo que haya sido costoso.

Izquierda: Joyce. Derecha: Barbra Y Ellesberg posan en un momento antes del comienzo del recital en au apoyo.
En definitiva, en el artículo de Newsweek de 1966, al que ya habíamos hecho referencia en nuestro trabajo sobre la nariz de Streisand, se dijo que su patrocinador corporativo de televisión, Chemstrand —una compañía productora de tejidos—, la envió a las colecciones de París, donde ella eligió nueve trajes de Dior, a un costo promedio de 2,000 dólares —el costo total fue de 150,000 dólares—, para usar en su tercer programa de televisión, pues el tema sería la moda, y París ofrecía muchas opciones de alta costura.
| RELACIONADO: Barbra Streisand tuvo una justificación imperiosa para no operarse la nariz. Entérate qué fue usando este enlace. |
| RELACIONADO: The Chemstrand Commercial (lee sobre esto en el Apéndice I, punto 7). |
Pero, si volvemos a la sencillez del diseño para vincular el motivo del comentario con la pregunta planteada en el subtítulo, podríamos compararlo con el vestido que Barbra llevaba en su actuación en el Shrine Auditorium (abajo, en la foto) de Los Ángeles, California, el 7 de diciembre de 1963.

¿Sería por un sutil sarcasmo de Barbra sobre su estatus actual contra el de aquel momento?
Ya que estamos hablando de los vestidos de la artista que, en el momento del concierto para Ellsberg ya debían ser caros, el comentario podría ser como una indirecta contra su vestuario en el Concord, un sarcasmo sobre sus comienzos en el mundo del entretenimiento.
Además, Barbra, según la columnista Joyce Haber, llevaba «el pelo recogido en un moño sostenido con una pinza de diamantes». Una joya que, de seguro, no habrá lucido en su actuación en el hotel resort.
Esta posibilidad es debatible, pero yo mismo no me voy por ella.
¿Sería por la importancia de la actuación en ambos lugares?
La actuación en el Concord no era la primera con la que Barbra deslumbrara al público al mostrar su talento porque, por ejemplo, ya había sucedido la noche en la cual «embrujó» a Marty Erlichman en el club Bon Soir:
«Fui a ver el material (de un amigo comediante)», recordó Marty, «pero salió esta cantante de dieciocho años como su telonero. Cantó cinco canciones y me dieron escalofríos en todas ellas». Marty fue tras bambalinas para encontrarse con Streisand. «Le dije a Barbra, en ese mismo momento, que ganaría todos los premios importantes que había en este negocio. Así de impresionado estaba».



De izquierda a derecha: Club Bon Soir; Marty y Barbra en la fiesta de apertura de Funny Girl en Broadway, 1964. ¡Es un bagel en un plato lleno de rollos de cebolla!; Erlichman atribuye su larga relación profesional y amistad a su honestidad (testimonio y fotos en barbra-archives.info).
No obstante, ya arriba quedó expuesta la importancia que se le daba al escenario del hotel como innegable carta de presentación para quien en él triunfara. Y esa trascendencia estaba dada por la pregunta planteada a continuación:
¿Sería por la composición de la audiencia en el Concord?
Mayormente compuesta por judíos adinerados.
La propia Barbra es judía, como lo fue Ellsberg. En el momento que este hombre estaba siendo juzgado, la cantante se había unido a un esfuerzo por recaudar fondos que cubrieran el pago de la defensa del acusado. Aunque en la información por mí hallada para escribir el artículo sobre el concierto ACLU no especifica que la audiencia estaba llena de judíos, no sería descabellado pensar que una buena cantidad de aquellos demócratas lo fueran.
¿Sería… que no había motivo alguno de comparación?
Para concluir con las especulaciones quería utilizar la «verdadera» razón de la Streisand para la naturaleza de la broma. Como en internet no hay respuesta a tal pregunta ni comentario a tal suceso, busqué la ayuda de Matt Howe de barbra-archives.info.
Sin embargo, su respuesta se fue por los palillos para aplaudir. O sea, como si Barbra hubiese utilizado la comparación únicamente porque en el Concord no se aplaudía al artista con las manos.
Eso no me convence; sigo con la duda…
Al cierre…
| Nota de los Archivos de Barbra: Este espectáculo en el Concord es una de esas discrepancias que surgen de vez en cuando (al) investigarse sobre las primeras fechas del club de Barbra Streisand. En los anuncios históricos de los periódicos, Streisand aparece tocando en el Concord primero el 31 de agosto y luego el 9 de agosto. Bueno, según otras notas, Barbra tocó en el Lido de Long Island el 9 de agosto. El cantante Tony Martin a veces aparece como tocando el 10 de agosto, pero también hay noticias en las que canceló espectáculos en ese momento debido a una enfermedad; también actuó en una fecha cercana al 10 en Montecarlo. Es posible que Streisand reservara el Lido Club el día 9 y luego se hiciera cargo del lugar de Martin en Concord el 10. |

De izquierda a derecha: Tony Martin; hotel Lido: estado actual y postal de 1960.
El Hotel Concord fue demolido en 2008.
¿Qué piensas tú, lector? ¿Cuál crees que haya sido el motivo por el cual Barbra hizo el comentario/broma del cual hemos hablado y hecho un corto análisis? ¿Crees que hay otro motivo aquí no mencionado? Deja tu opinión en los comentarios; hazte oir.
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