El ojo humano detesta el caos; ante el vacío o la textura caótica, nuestra mente actúa como un ordenador biológico programado para encontrar patrones, estructuras y simetrías. Como Ingeniero Mecánico en Motores y Fuselajes Aeronáuticos, pasé años estudiando y aprendiendo sobre la fatiga de materiales, la resistencia de las estructuras y la geometría que gobierna los fluidos y los sólidos. En la ingeniería, una veta, una grieta o una mancha en una superficie suelen ser indicadores de desgaste, imperfección o ruptura. Sin embargo, en el territorio del arte, ese «accidente de la materia» se transforma en un lienzo de posibilidades infinitas.
El proyecto «Imágenes en el mármol» nace en la frontera difusa entre el rigor de las ciencias exactas y la narrativa de la ficción. Las losas corrientes que recubren nuestros pisos, paredes y mesas no son superficies inertes; son registros geológicos y estéticos de procesos físicos y químicos de la materia. Los arabescos y vetas que las adornan industrialmente para hacerlas atractivas son, en realidad, fractales y formas abstractas nacidas del azar.
LOSAS COMUNES
Los patrones fotorrealistas en las losas están diseñados específicamente con software avanzado, no se generan aleatoriamente. Los fabricantes utilizan programas de diseño especializados, tecnología de escaneo digital e impresión por inyección de tinta en alta definición para lograr resultados altamente controlados y de aspecto natural.
En el proceso de creación, los escáneres o cámaras de alta resolución capturan los detalles exactos de materiales naturales reales, como la veta de una pieza específica de roble o las vetas de una losa de mármol.

Izquierda: Piso cerámico tipo Madera samba 1A 55 x 55 cm, caja con 1.49 m2. Derecha: Piso cerámico color blanco formato 60×60, modelo Marmol Ternni.
Luego, los diseñadores utilizan programas como Adobe Photoshop, Illustrator o programas especializados de diseño cerámico —como Kerajet o EFI Cretaprint— para refinar la imagen. Ajustan los colores, mejoran el contraste y editan los patrones para que las baldosas encajen perfectamente cuando se colocan juntas.
Las baldosas impresas digitalmente pueden imitar a personas, animales y objetos reales, aunque los materiales naturales como la madera y la piedra siguen siendo los diseños más comunes. Pero los rostros de personas reales, animales concretos u objetos cotidianos casi nunca se imprimen en azulejos usados en la construcción común o en la arquitectura estándar. Aunque la tecnología es totalmente capaz de imprimir cualquier imagen de alta resolución, el mercado global de losas residenciales y comerciales evita intencionadamente estos temas literales por varias razones:
- 1. Neutralidad del mercado y longevidad: Las baldosas son materiales de construcción semipermanentes destinados a permanecer instalados durante 10 a 30 o más años. Dado que los propietarios y promotores buscan un valor de reventa a largo plazo, la industria se centra especialmente en el atractivo para el mercado masivo. La arquitectura estándar se basa en texturas atemporales como la madera de roble, el mármol de Carrara, los travertinos o el hormigón vertido. La cara de una persona concreta o un animal literal polarizaría instantáneamente a los compradores y envejecería mal.

De izquierda a derecha: roble-blanco-americano, mármol blanco Carrara, travertino romano, y concreto vertido.
- Alta visibilidad repetitiva (el problema del «estampado»): Al colocar un suelo o pared enteros, repites los diseños en varios metros cuadrados. Si una baldosa contiene un objeto distinto —como un gato concreto, una bicicleta o un rostro humano—, el ojo notará inmediatamente esa misma imagen repitiéndose por toda la habitación. Esto destruye la ilusión de una superficie orgánica y premium.
Así que, en lugar de imprimir fotos literales de los sujetos, la industria de las baldosas adapta elementos de animales y objetos a texturas abstractas o sutiles como, por ejemplo:
- Texturas animales: En lugar de imprimir la imagen de un cocodrilo, los fabricantes utilizan software especializado para replicar la textura y el relieve de la piel de cocodrilo, las escamas de serpiente o el shagreen —un tipo de cuero crudo formado por piel áspera y sin broncear, históricamente procedente del lomo de un caballo o un onagro, o de tiburón o raya—, en azulejos de porcelana oscura para baños de lujo.

De izquierda a derecha: piel de cocodrilo, escamas de serpiente, shagreen.
- Objetos: En lugar de la imagen de un objeto, el programa imita el estado material desgastado de los objetos. Por ejemplo, las líneas populares de azulejos imitan chapa oxidada, hierro oxidado u hormigón industrial envejecido, centrándose en la textura del material en lugar de en un objeto independiente.

Solo encontrarás personas o animales literales en superficies de baldosas arquitectónicas en casos muy específicos y no estándar, como restauración histórica, forros y decoraciones de acento y murales institucionales personalizados.
PAREIDOLIA
Es aquí donde interviene el fenómeno psicológico de la pareidolia. Mientras que el transeúnte común ve un piso de mármol o granito ordinario, el ojo entrenado en la observación geométrica y anatómica decodifica una realidad latente. No se trata de inventar una figura de la nada o de forzar un dibujo sobre el soporte; se trata de un acto de arqueología visual.
La pareidolia no es un defecto, sino una función cerebral normal y adaptativa. Es el fenómeno por el que nuestro cerebro interpreta estímulos vagos (como nubes, manchas o enchufes) como formas reconocibles, especialmente rostros humanos. Se dice que ocurre por dos motivos primordiales. Uno, como mecanismo de supervivencia, pues evolutivamente, nuestro cerebro se desarrolló para reconocer rostros con rapidez, lo que ayudaba a nuestros ancestros a identificar emociones y detectar posibles amenazas a tiempo.
El otro es la búsqueda de patrones, o sea, la habilidad cognitiva y creativa que demuestra que las conexiones del cerebro funcionan correctamente y buscan dar sentido a la información obtenida del entorno.
¿Por qué hay personas que ven tantas formas en las losas y las nubes? En primera digamos que son lienzos perfectos: Las nubes y las vetas de las losas tienen formas aleatorias y abstractas. Al no tener un significado claro, el cerebro se esfuerza el doble por «conectar los puntos».





Pareidolia con las nubes. De izquierda a derecha: La señora naricita; Nos observan; Personaje erguido; Poniendo bembita; Criatura de la lava (fotos: José Mario Hernández González; publicadas en elabrevaderojm.com).
En segunda instancia, todos tenemos un banco de memoria: El cerebro compara lo que ve con todo lo que ya conoces. Por eso puedes identificar desde un animal hasta la silueta de una celebridad.
Además, se requiere de atención al detalle: Las personas con alta imaginación o sensibilidad visual tienden a notar estas figuras con mucha más frecuencia e intensidad que los demás.
EXPRESADA COMO ARTE
Aunque ver rostros es lo más común, el cerebro está entrenado para buscar cualquier patrón familiar para darle sentido a lo que ve. Por tanto, la pareidolia no es ningún fallo; es tu cerebro jugando a ser un artista con el mundo que te rodea. Es una trampa visual donde el artista pone la mitad del trabajo y tu mente pone el resto.
Los artistas usamos la pareidolia de forma diversa:
- Imágenes ocultas: Pintores como Salvador Dalí creaban paisajes que, si los miras bien, forman un rostro o un animal.
- Arte con manchas: Leonardo da Vinci decía que mirar manchas en la pared ayudaba a inventar batallas, paisajes y nuevas ideas.
- Esculturas naturales: Muchos artistas buscan rocas o maderas con formas raras y solo cambian unos detalles para revelar el personaje oculto.
- Fotografía de calle: Los fotógrafos capturan objetos comunes, como casas o autos, que parecen tener caras enojadas, tristes o felices.
En mi caso, se me ha catalogado como una gran señal de tener una mente muy creativa y activa, y que experimento la pareidolia en su máxima expresión. En mi arte, la figura —ya sea el rostro de una celebridad de la cultura pop o la silueta de un arlequín— ya habita en el accidente mineral. El trazo manual con lápices de madera, grafito o crayola sobre el registro fotográfico no hace más que delimitar, rescatar y reclamar esa identidad oculta para el espectador.


De la sección «Imágenes en el mármol» en mi página elabrevaderojm.com. Izquierda: «Arlequín con sombrero» (serie «Policromáticas»). Derecha: «Bart Simpson» (serie «Celebridades»).
Vale destacar que el párrafo anterior desnuda la existencia de creatividad e intelectualidad en el proceso que se presenta vinculado a la pareidolia y el arte en mi proyecto «Imágenes en el mármol». Porque difiere en esencia del proceso industrial establecido para diseñar losas y azulejos, como se explicó con anterioridad. La explicación técnica sobre la fabricación de las losas y los ejemplos presentados en esta página —ver el contenido de las pestañas— lo reivindican.
Además, al renunciar a la alteración digital y optar por la intervención puramente analógica, este proyecto busca honrar la honestidad del material original. El dibujo no enmascara la losa; coexiste con ella, recordándonos que el orden, el mito y la belleza artística no siempre requieren de un lienzo en blanco. A veces, solo necesitan ser descubiertos en el desgaste cotidiano del suelo que pisamos o las paredes que nos cubren, a los que no se les encuentra más cometido que ese para el cual fueron fabricados.
Mas, a mis ojos es el alimento del proyecto «Imágenes en el mármol».
Si te ha gustado este artículo, demuéstralo con un «pulgar arriba» y un «aplauso», y compartiendo el contenido con tus amistades y en tus redes sociales. Es muy gratificante. Y quizás otras personas se enteren de estas cosas interesantes que has leído hoy.
Si tienes algo que comentar, preguntar o agregar, o decirme como expositor, por favor hazlo dejando tu comentario.
Siempre lo mejor para estar al tanto de estas interesantes entregas es suscribirte a mi blog, que trato de surtir con nuevos trabajos siempre que me sea posible.
Gracias por leer.
Leave a Reply