Cuando se confronta a un derechista o cuando un derechista, en su intolerancia, rechaza la verdad que desarticula las mentiras de su ala política, escupen su frustración y odio llamando a su opositor «zurdo», «rojo», «comunista», «liberal» (entre otras cosas) y, con vehemencia, le «aconsejan» que se largue a vivir en un país «comunista» o pobre.
Hay varias cosas que rectificarle al derechista en su posición cavernícola.
Ni los primeros soñadores de la utopía, ni el Socialismo Utópico Francés, ni el marxismo-leninismo han promulgado la pobreza como característica de un sistema social opuesto al capitalismo. TODO LO CONTRARIO. Que un sistema social justo lo llevara a cabo el proletariado, la clase obrera, jamás fue motivo para que los filósofos de la utopía y el marxismo pusieran como premisa del socialismo o el comunismo ser pobre, vivir en la pobreza, difundir la pobreza, o empobrecer a un Estado.
Los utópicos veían el nuevo —y diferente— sistema como un derroche de igualdad y hermandad que generaría riqueza y bienestar, en teoría equitativa para todos los constructores de una sociedad sin diferencias, en la que todos los miembros trabajarían por el desarrollo, el crecimiento y el futuro iluminado de un futuro brillante para todos y cada uno por igual.
Si alguien en la izquierda rechaza que le tilden de «comunista» no es porque le ofende la categoría a la cual lo han elevado; es porque sabe que no existen ni han existido el comunismo y el comunista. Puede que acepte que haya habido hombres, guías, luchadores, con pensamiento, verbo y acción de comunista, pero nadie sabe cómo sería ese «hombre nuevo» surgido y desarrollado en una sociedad comunista. ¿Tengo que repetir por qué no? Quizás: no hemos visto el sistema comunista.
Los países con sistema socialista no dieron pasos suficientes y enérgicos para llegar al comunismo. Y valga decir que, con la presencia de un capitalismo que no sabe convivir con otra cosa que no sea la derecha fascista, menos iban a poder lograrlo. No obstante, convertir el socialismo en una dictadura que nada tiene que ver con la del proletariado, pues solamente es una fuerza opuesta a la otra —la capitalista—, tampoco fue una estrategia valedera y aceptable. Al final, se cayó en lo mismo que han hecho, hacen y harán las dictaduras de derecha.
Los gobiernos de izquierda —porque socialistas los ha habido en países capitalistas como Suecia, con Sven Olof Joachim Palme— no han sabido gobernar. Ni los que han llegado con revoluciones militares ni los que han llegado por la vía del voto popular. Llenar los ministerios y la guía económica del país con «luchadores» sin conocimiento y aduladores del cabecilla omnipresente, fue un craso error. Ser confiado y tener la mano suave con la oposición que, descaradamente, se aliaba al extranjero para derrocar gobiernos, fue otro. Ser pendejo y lameculos de los imperios… ya es el tope.
Dicho todo esto, cae la pregunta: ¿Por qué los pobres defienden a la derecha? Pues, en cuanto a mí, aceptaría que al fascismo lo defendiera el multimillonario que cada día se hace más rico en el capitalismo más feroz que hemos conocido; el asesino que puede entrar en un cuerpo represivo que le permita vejar, torturar y matar, aberraciones que les son propias a su idiosincrasia; el corrupto, el mentiroso, el tramposo, el guerrerista y quien se nutre de las guerras… y un largo etc.
Pero ¿y el pobre? El obrero a quien explotan hasta reventar y le pagan una miseria; el jubilado a quien su gobierno le quita beneficios para desviar ese dinero hacia los guerreristas; los padres cuyos hijos se quedan sin programas escolares por los recortes en beneficio de los adinerados; los inmigrantes en países del «primer mundo» que, por una visa, por una nacionalidad o por encajar, simplemente, en una sociedad que los odia y niega, votan por un fascista que arreciará su persecución, expulsión o ejecución; y… otro largo etc.
Escuchemos, pues, al autor de «El pobre de derecha: La venganza de los bastardos» y formulador del «síndrome del Joker».

Acorde a la información de https://canalabierto.com.ar/quienes-somos/, CANAL ABIERTO es un medio de comunicación construido desde la mirada y la vivencia de la clase trabajadora y las organizaciones del campo popular. Un espacio de producción de información que aborda la coyuntura intentando disputar el sentido de la agenda: la que imponen los medios periodísticos comerciales y la que invisibilizan. Nos nutrimos de las luchas que el pueblo libra por conquistar nuevos derechos y defender los que ha logrado. Somos rigurosos, pero no objetivos: contamos las historias que protagonizamos o acompañamos. CANAL ABIERTO es periodismo de este lado.

La descripción del video nos explica:
El sociólogo y autor de “El pobre de derecha”, Jessé Souza analiza por qué sectores empobrecidos y precarizados apoyan a quienes van por sus derechos. Los mecanismos para confundir y desorientar, el racismo cultural, el caso argentino con Milei y el “síndrome del Joker”. ¿Por qué muchas personas en situaciones de pobreza, que sufren la desigualdad y precarización, terminan apoyando a líderes y partidos de derecha que perpetúan la injusticia social y la concentración del poder y la riqueza? Es el interrogante que Jessé Souza intenta responder en “El pobre de derecha. La venganza de los bastardos”, libro imprescindible para comprender el ascenso de figuras como Donald Trump, Jair Bolsonaro o Javier Milei. En esta charla con Canal Abierto, el reconocido sociólogo brasileño aborda los mecanismos históricos y presentes detrás de esta paradoja, sus “causas morales y no económicas”, la manipulación de las frustraciones y lo que caracteriza como “síndrome del Joker”.

Jessé José Freire de Souza (en la foto) o simplemente Jessé Souza (29 de marzo de 1960) es un profesor e investigador brasileño. El 2 de abril de 2015, Souza fue nombrado por el gobierno brasileño presidente del Fundación Instituto de Investigación Económica Aplicada (Fundação Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada o Ipea), en sustitución de Sergei Suárez Dillon Soares. Su contrato fue rescindido en mayo de 2016, cuando Michel Miguel Elias Temer Lulia asumió el cargo de presidente interino, tras el juicio político "of" Dilma Vana Rousseff.
En febrero de 2026, Souza publicó un vídeo en el que hacía afirmaciones vinculando los abusos y crímenes cometidos por Jeffrey Edward Epstein con un supuesto «grupo de cabildeo (lobistas) judío» y el sionismo, incluso atribuyendo la responsabilidad del escándalo al Estado de Israel y a la «estructura de poder judía», sin presentar justificaciones claras ni pruebas de tales conexiones. Las reclamaciones fueron formalmente repudiadas por la Confederación Judía de Brasil (CONIB). Tras estas reacciones, Souza eliminó el vídeo original y publicó un segundo vídeo de aclaración en el que intentó separar los términos «judío» y «sionista», pero mantuvo declaraciones que seguían siendo consideradas ofensivas por críticos y grupos que clasificaban parte de su discurso como anti-sionista y antijudío. Paralelamente, se registró una denuncia penal en el Ministerio Público de Brasil para investigar posibles incitaciones al prejuicio y crímenes contra judíos e israelíes.

Michael S. Joyce (5 de julio de 1942 – 24 de febrero de 2006; en la foto) fue un activista conservador estadounidense, quien nació en Cleveland, Ohio, el 5 de julio de 1942. Creció en una familia de demócratas católicos de clase trabajadora. Asistió brevemente a la Universidad Estatal de Kent y luego se trasladó a la Universidad Estatal de Cleveland, donde se graduó como licenciado en historia y filosofía en 1967. En 1974, obtuvo un doctorado en educación por la Universidad Walden.

En 1975, comenzó su carrera filantrópica como presidente de la Fundación Goldseker en Baltimore, Maryland. En 1978, dirigió el Institute for Educational Affairs, una organización educativa sin ánimo de lucro presidida por Irving William Kristol y William Edward Simon.
En 1979, fue nombrado vicepresidente ejecutivo de la Fundación John M. Olin, cargo que ocupó hasta 1985. Durante su mandato, ayudó a lanzar la Federalist Society, un grupo de abogados conservadores y libertarios, la Collegiate Network, un consorcio de publicaciones estudiantiles conservadoras en universidades estadounidenses, y The New Criterion, una revista conservadora sobre artes y vida intelectual. En 1980, formó parte del equipo de transición del presidente Ronald Wilson Reagan. Su trabajo en la Fundación Olin es reconocido por influir aún más en las políticas de dicha administración.
En 1993, él y Kristol fundaron el Proyecto para el Futuro Republicano (Project for the Republican Future), una organización para recuperar el Congreso y la presidencia, lo cual se logró con el Congreso en 1994.
En 2001, fue animado por el presidente George Walker Bush y el asesor principal Karl Christian Rove a liderar Americans for Community and Faith-Centered Enterprises, impulsando la agenda de Bush basada en iniciativas basadas en la fe. También cofundó la Fundación para la Comunidad y la Empresa Centrada en la Fe, con sede en Phoenix, Arizona.
Acorde a militarist-monitor.org/profile, Michael Joyce fue descrito en una ocasión por el gurú neoconservador Irving Kristol como el «padrino de la filantropía moderna», al ser impulsor financiero clave del movimiento conservador moderno como líder de varias fundaciones derechistas (…) también organizó varias campañas políticas de derechas y apoyó a varios grupos neoconservadores, incluyendo el Project for the New American Century (PNAC; en español: Proyecto para el Nuevo Siglo Estadounidense), fundado en 1997 por los herederos neoconservadores Kristol y Robert Kagan. Durante sus 15 años como director de la Fundación Bradley, Joyce convirtió a la fundación en uno de los financiadores conservadores más poderosos del país.









| La IA de Google nos informa que: La teoría de la hegemonía, desarrollada principalmente por Antonio Francesco Gramsci, explica cómo una clase dominante mantiene el poder no solo mediante la fuerza (coerción), sino principalmente a través del consenso cultural e ideológico. Logra que sus valores e intereses sean aceptados como «sentido común» por las clases subordinadas, legitimando su dominio de forma pacífica. ![]() Puntos clave de la hegemonía gramsciana: Hegemonía Cultural: La burguesía impone su visión del mundo a través de instituciones como escuelas, medios de comunicación, iglesias y la cultura popular. Consenso vs. Fuerza: El poder se sostiene porque las clases oprimidas internalizan las ideas de la élite como propias, aceptando el sistema actual. Construcción activa: La hegemonía no es estática; se construye y lucha diariamente a través de la política y la cultura. Contrahegemonía: Para transformar la sociedad, la clase trabajadora debe crear sus propios valores y cultura, formando una nueva hegemonía. En resumen, la hegemonía es la dirección político-ideórica que logra un grupo social, haciendo que su dominio sea aceptado como natural e inevitable por toda la sociedad. |
| Souza: «Cuando se privatiza la prensa —falta de pluralización— se acaba la democracia». |
| Una vez más, la IA de Google explica: El «síndrome del Joker», conceptualizado por el sociólogo brasileño Jessé Souza, explica por qué sectores empobrecidos apoyan a líderes de extrema derecha (como Milei, Bolsonaro o Trump) que perjudican sus propios intereses. Se basa en la manipulación de frustraciones, donde el pobre, humillado por la desigualdad, busca culpables en grupos más vulnerables en lugar de en los verdaderos causantes económicos, reaccionando con ira nihilista similar al personaje del Joker. Puntos clave del análisis de Jessé Souza: Raíz en la Humillación: La pobreza y la precarización generan una humillación profunda, no solo económica, sino moral. Manipulación de Frustraciones: La extrema derecha utiliza esta desorientación para desviar la culpa hacia chivos expiatorios (racismo cultural, inmigrantes, estigmatización de la pobreza). El Voto al Verdugo: Los «pobres de derecha» apoyan a quienes atentan contra sus derechos, motivados por la ira y la falta de explicaciones claras sobre su situación. «Síndrome del Joker»: Representa la respuesta de resentimiento contra un sistema percibido como injusto, eligiendo la destrucción o el caos (apoyar al «joker» político) en lugar de soluciones estructurales. Este análisis forma parte de su obra sobre el «pobre de derecha» y el estudio de las dinámicas sociopolíticas actuales en América Latina y el mundo. |

La mente es intricada. Y si es de derecha, peor.
¿Qué le pareció la explicación del autor en este video? ¿Comparte su opinión sobre el pobre de derecha? Claro, si lo es… ya sé que no.
Pero, igual, todos pueden opinar y expresar lo que piensan de este análisis. Sin tener que leer el libro. Hágase leer en los comentarios.
Y el análisis no termina con este artículo.
Si te ha gustado este artículo, demuéstralo con un «pulgar arriba» y un «aplauso», y compartiendo el contenido con tus amistades y en tus redes sociales. Es muy gratificante. Y quizás otras personas se enteren de estas cosas interesantes que has leído hoy.
Si tienes algo que comentar, preguntar o agregar, o decirme como expositor, por favor hazlo dejando tu comentario.
Siempre lo mejor para estar al tanto de estas interesantes entregas es suscribirte a mi blog, que trato de surtir con nuevos trabajos siempre que me sea posible.
Gracias por leer.

Leave a Reply