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Cierre para un verdadero héroe

Petróv «se hace viral»

Según una fuente, el hijo de Petróv (en la foto) dijo que la comisión para investigar el incidente y los inspectores tuvieron serias dudas sobre las acciones de Stanisláv aquel día de septiembre de 1983. Sin embargo, el resultado de su acción lo puso en la categoría de «héroe» que a los medios de difusión masiva les gusta manosear.
Mas, en una entrevista con los reporteros de Komsomólskaya Právda, Petróv dijo: «¿Salvé al mundo? No, bueno, ¡qué héroe soy!»

Al ser entrevistado por el reportero Dennis Murphy (en la foto) en Dateline NBC el 12 de noviembre de 2000, tuvo esta postura:

| DENNIS MURPHY: Sé que no se considera un héroe, coronel, pero, tardíamente, en nombre de la gente en Washington, Nueva York, Filadelfia, Chicago, gracias por estar de servicio esa noche. STANISLÁV PETRÓV: Bueno, acepto el agradecimiento con la condición de que no sea la única persona a la que agradecer. |

Bruce Blair (en la foto), un experto en estrategias nucleares de la Guerra Fría y defensor del desarme nuclear, en ese momento con el Centro de Información de Defensa, comentó al respecto: «El carácter ruso. Son modestos. Y aunque él no lo dirá, yo lo haré. Creo que definitivamente fue un héroe».
Él no se consideraba como tal. Calificó el incidente como un episodio de trabajo, que fue muy difícil, pero que logró hacer bien. Por eso, opinaba:
| Fue difícil, pero lo hice bien. Y no veo nada heroico en eso. Y en Rusia no ven un héroe en mí, porque nuestra gente tiene una mentalidad diferente. Nuestra gente ha experimentado algo que nadie más ha experimentado. |
Ciertamente, en la Unión Soviética, los soldados a menudo no discutían sus acciones en tiempos de guerra por temor a que pudiera disgustar a su gobierno, por lo que Elena solo escuchó por primera vez sobre las acciones heroicas de su padre en 1998, 15 años después de que ocurriera el evento. E incluso entonces, Elena y su hermano solo se enteraron de lo que su padre había hecho cuando un periodista alemán se acercó a la familia para un artículo en el que estaba trabajando.
Aun así, y para usar fraseología actual, Stanisláv se hizo viral después de que comenzaron a escribir y filmar programas en Europa y los Estados Unidos con y sobre él.
En septiembre de 1998, Karl Schumacher, un empresario y activista político de profesión de la ciudad alemana de Oberhausen, les dijo a los reporteros de Meduza «que había leído un pequeño artículo en el periódico Bild, en el cual se mencionaba que un oficial soviético, quien había logrado evitar un conflicto nuclear, ahora vivía en un pequeño apartamento en Friázino, que su esposa había muerto de cáncer, y que no tenía suficiente sustento».



En su artículo personal en línea, no obstante, fue más específico y emocional en su percepción del artículo en el periódico alemán y en lo que debía hacer:
| Después de leer este informe, me quedé atónito: hasta los 35 años, mi vida estuvo dominada por la “Guerra Fría”. Las dos potencias mundiales, Estados Unidos y la URSS, eran hostiles e irreconciliables entre sí: altamente armadas con armas nucleares (Pershing II y SS20), suficientes como para exterminarse varias veces. Tuvimos la firme decisión de la OTAN, ¡y de hecho el mundo estuvo más cerca del abismo de lo que todos pensábamos! Durante décadas, esta amenaza nuclear fue tan real para mí porque nuestra casa estaba a solo unos 500 metros del Gute-Hoffnungshütte (GHH). En ese momento, GHH todavía era una empresa siderúrgica de clase mundial, por lo que estaba convencido de que uno de los misiles nucleares rusos estaba dirigido a esta planta en el corazón de la región del Ruhr. Un golpe directo para GHH habría significado el final para mi familia y para mí. Y ahora leo que este escenario casi se hizo realidad si no hubiera sido por un tal Sr. Petróv, coronel del Ejército Soviético y Jefe de la Contrainteligencia Militar, que acababa de evitar esto. ¡Y fue precisamente este hombre, que había salvado al mundo de la ruina a través de su prudencia, quien iba se ganaba la vida, según un informe periodístico, solo unos 15 años después en las circunstancias más modestas en un suburbio de Moscú! No podía dejar de pensar que tenía que hacer algo por el hombre que evitó una guerra nuclear y así salvó al mundo. |
El Gutehoffnungshütte, Aktienverein für Bergbau und Hüttenbetrieb o GHH —Sociedad anónima para explotaciones mineras y de fundición «Cabaña de Buena Esperanza»— fue una importante empresa de ingeniería mecánica y minera con sede en Oberhausen, en el área del Ruhr.
Originalmente fundada como una empresa metalúrgica pura, GHH se expandió desde el principio en los sectores de minería y procesamiento, se transformó en la compañía de ingeniería mecánica y de plantas más grande de Europa en el siglo XX y, finalmente, se fusionó con el Grupo MAN de hoy en 1986. La historia de GHH está estrechamente ligada al nombre de la familia de empresarios Haniel.
Karl rememoraba en su artículo personal en línea: «Como sabía que mi amigo Helmut Höhn sabía un poco de ruso (“para uso doméstico” como siempre enfatiza), le informé de mi intención de visitar a Stanisláv Petróv en Moscú». Schumacher llegó a tocar a la puerta de Stanisláv, en su búsqueda del «héroe ruso». Y este lo invitó a pasar a su apartamento y tomarse una taza de café.

Durante la conversación allí sostenida, Karl invitó a Petróv a Alemania para contarles personalmente a los lugareños sobre este episodio de la Guerra Fría.
Stanisláv aceptó la propuesta. Medio año le tomó a Schumacher hacer los preparativos para el viaje de Petróv, que incluyó envío de dinero, tramitación de pasaporte, visa, vuelo, y concretar dos semanas de estancia.

Así, tras llegar a Oberhausen en 1999, Stanisláv dio breves entrevistas a las estaciones de televisión SAT1 y WDR.


Reportajes televisivos de 1999 sobre la visita de Petróv a Oberhausen por SAT.1 (izquierda) y por WDR (derecha).
Por invitación del Dr. Bernd Laroche, el entonces director del Sophie-Scholl-Gymnasium, Stanisláv Petróv dio una lección de historia en la escuela superior.




De izquierda a derecha: Vista del Sophie-Scholl-Gymnasium (foto: trabajo propio); Stanisláv frente a la entrada de la escuela y durante la bienvenida del director Dr. Laroche; la profesora de ruso Mrs. Siegrid Jocks da la bienvenida a Petróv con los alumnos del curso de ruso.
Varios periódicos locales escribieron sobre sus actividades en la ciudad,




Artículos del 17 y el 21 de abril de 1999 sobre la visita de Stanisláv al Sophie-Scholl Gymnasium que aparecieron en los dos diarios de Oberhausen (NRZ y WAZ).
por supuesto, incluida su visita al ayuntamiento.


Izquierda: La prensa informó sobre la participación de Stanisláv en la recepción del alcalde de Oberhausen, Klaus Wehling, y representantes de los partidos del consejo. Derecha: La árbitro de fútbol Nicole Schumacher, quien en 2007 fue ascendida a árbitro de la FIFA, se tomó esta foto con Stanisláv cuando este visitó un partido que ella arbitró.
Petróv dio también entrevistas a la televisión,

Petróv describe los acontecimientos de la noche de septiembre de 1983 con motivo de una entrevista televisiva en la terraza de la familia Schumacher (foto archivo personal Karl Schumacher).
y la radio local.

Stanisláv durante una entrevista de radio exclusiva en la sala de estar de la familia Schumacher (foto archivo personal Karl Schumacher).
Contó Schumacher que, después que Stanisláv regresó a su tierra natal, llamó de nuevo al periódico Bild para agradecerles su ayuda en darles su dirección, sin la cual esta visita no habría sido posible, y el editor de fotos le dijo: «Me gusta… ¿Existe realmente el hombre?»
Las publicaciones sobre su visita a Oberhausen llamaron la atención de las universidades estadounidenses y planearon invitarlo a Estados Unidos.
Así, su historia se hizo famosa en todo el mundo. Después de este viaje, todos los medios más grandes del planeta escribieron sobre él, incluidos Der Spiegel, Die Welt, Die Zeit, BBC Radio1, CBS, Daily Mail y el Washington Post.





Gracias a esto, este «suceso en un turno de trabajo» se convirtió en uno de los principales episodios simbólicos de la Guerra Fría, junto con una visita a la Unión Soviética en 1983 de la chica estadounidense Samantha Smith o las negociaciones entre el expresidente estadounidense Ronald Wilson Reagan y el exsecretario general del Comité Central del PCUS Mijaíl Sierguéyevich Gorbachóv entre 1985 y 1986.

(puedes comenzar a leer la serie de artículos que escribí en conmemoración a la visita de Samantha a la Unión Soviética si utilizas este enlace):
| RELACIONADO: 25 de agosto de 1985: a 36 años de su muerte, mi homenaje a la memoria de Samantha Smith (I) |
Salto al nuevo siglo:

Ninguna fuente vuelve a colocar a Petróv en la palestra pública —quizás por la falta de relevancia de posibles entrevistadores durante ese lapso— hasta que una de ellas, un artículo publicado en 2004 habla de tres historias completas que aparecieron en publicaciones rusas. El último de ellos al que se hace referencia fue publicado «hace seis años —lo cual lo situaría en 1998— en un periódico controlado por el Estado Mayor Presidencial».
Un corresponsal habría ido a Friázino después de una carta que una mujer en Nueva Zelanda le escribiera al entonces presidente Borís Nikoláyevich Yeltsin (en la foto), en la que le contaba que «había oído hablar de Petróv y le preguntaba al presidente ruso si Rusia había ayudado de alguna manera a su héroe». Pero el periódico escribió que «no era un héroe; simplemente había estado en el lugar correcto en el momento adecuado. Y él mismo —refiriéndose a Stanisláv— está totalmente de acuerdo con esto. Además, es una vieja historia ahora, que se remonta a 1983».



Stanisláv Petróv lleva su uniforme militar en esta fotografía que apareció en la revista estadounidense People el 14 de junio de 1999 (Fotografía © Juliet Butler). Luego: Stanisláv y su hijo Dimitri con Dzhek en una fotografía que apareció en el mismo número.
Hay otra fuente que lo coloca en una entrevista en 2002 con un grupo de periodistas estadounidenses. La particularidad que se señala es que aquellos lo instaron a nombrar la base desde la cual el satélite soviético de 1983 había detectado «el lanzamiento de misiles nucleares estadounidenses». Stanisláv les sonrió y ripostó: «¿Qué diferencia le hace? Si hubiéramos seguido adelante, no habría Estados Unidos ahora».
En 2003, al cumplirse 20 años desde el incidente, al parecer hubo otra ola de publicaciones en Occidente, así como invitaciones para que Petróv fuera a los Estados Unidos para recibir un premio.

A principios de marzo de 2004, la periodista danesa Anna Libak (en la foto) entrevistó a Petróv en Rusia, y en ese artículo del periódico danés Weekendavisen, proporcionó un relato en profundidad de lo que sucedió el 25 y 26 de septiembre de 1983.
El 21 de mayo de 2004, la Asociación de Ciudadanos del Mundo —Association of World Citizens (AWC), una organización no gubernamental reconocida como entidad consultiva por el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas, el ECOSOC por su nombre en inglés United Nations Economic and Social Council—, con sede en San Francisco, le otorgó a Petróv su Premio al Ciudadano Mundial junto con un trofeo y 1.000 dólares «en reconocimiento al papel que desempeñó para evitar una catástrofe».

Este World Citizenship Award es un premio de la Asociación Mundial de Guías Scouts —World Association of Girl Guides and Girl Scouts o WAGGGS—, que fue lanzado en 1996 para otorgarlo a personas ajenas al movimiento de la Guía y la Exploración femeninas que han contribuido a un mundo mejor en al menos una de las siguientes áreas: paz, medio ambiente, educación, alimentación y nutrición, salud, y cultura y patrimonio.

El director de Memorial, la organización de patrimonio histórico y derechos humanos de Rusia, Arséni Roguínski, felicitó a Petróv en nombre de AWC en una ceremonia de premios que tuvo lugar en la oficina de The Moscow News. El único arrepentimiento que AWC tenía, dijo:
«(…) era que no habían reconocido la acción heroica de Petróv hace años. Ellos creen, ya ves, que en este mundo las personas que son capaces de acciones como esa pueden ser contadas con los dedos de una mano».
Con la moción SJ No. 153 – 23 June 2004 FOREIGN AFFAIRS—NUCLEAR WEAPON SYSTEMS, aprobada por el Senado en el Parlamento de Australia el 23 de junio de 2004, Stanisláv fue elogiado por sus acciones para evitar lo que podría haberse convertido en una guerra nuclear mundial en 1983. La moción se puede ver en la base de datos de Internet del Senate Journals.

El 19 de enero de 2006, Petróv fue honrado en una reunión en las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York con un segundo Premio Especial World Citizen de la Asociación de Ciudadanos del Mundo.

Stanisláv Petróv habla en una reunión en las Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York el 19 de enero de 2006. Con él está su intérprete, Galina. Sentado está Douglas Mattern, presidente de la Asociación de Ciudadanos del Mundo. De pie detrás está Kevin Sanders, ex editor de ciencia de CNN y actualmente director de proyectos especiales de la Fundación Guerra y Paz (foto cortesía de la Asociación de Ciudadanos del Mundo).
En el trofeo, que es una base de granito con una mano de vidrio sólido que sostiene la Tierra, está inscrito: «La única mano que sostiene la tierra simboliza su acto heroico el 26 de septiembre de 1983, que le valió el título: “El hombre que evitó la guerra nuclear”».
En la parte posterior del premio están inscritas las palabras: «Que la mano ahora simbolice a la humanidad unida para salvar nuestro mundo eliminando las armas nucleares de la faz de la tierra».

En esa ceremonia, Petróv logró comunicarse con sus «enemigos jurados», soldados que, como él, se sentaron en puntos de control, solo que del lado contrario a su bando. Uno de ellos fue Bruce Gentry Blair, quien sirvió en la Fuerza Aérea de los Estados Unidos como oficial para controlar el lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales LGM-30 Minuteman, el misil que el sistema soviético anunció que volaba a la URSS en la noche del 26 de septiembre.
Al día siguiente, Petróv se reunió con el periodista estadounidense Walter Cronkite ensu oficina de CBS en la ciudad de Nueva York.

Sin embargo, también el 19 de enero de 2006, la Misión Permanente de la Federación de Rusia ante las Naciones Unidas emitió un comunicado de prensa, en el cual aclaraba que una sola persona sería incapaz de iniciar o prevenir una guerra nuclear.

Aun así, existen serias dudas sobre si la posición expresada en el comunicado de prensa se habría aplicado realmente a la advertencia de ataque nuclear de 1983 experimentada por Stanisláv. Debajo del comunicado de prensa había un punto de vista diferente que describía serias preocupaciones relacionadas con el incidente de 1983.

Stanislav Petrov y Douglas Mattern (izquierda), presidente de la Asociación de Ciudadanos del Mundo, se preparan para abordar un helicóptero que los llevará a ver la Estatua de la Libertad en el puerto de Nueva York. Stanislav Petrov estuvo en los Estados Unidos del 14 al 28 de enero de 2006, participando en muchas reuniones y entrevistas (foto cortesía de la AWC).
Stanisláv volvió a viajar a los Estados Unidos en 2007 para visitar Nueva York, los silos de misiles en Dakota del Sur, Las Vegas y el sitio de pruebas de Nevada, y San Francisco, como parte de la filmación del documental The Man Who Saved the World. En el Sitio Histórico Nacional de Misiles Minuteman pasó dos días de mayo, y allí comentó que «nunca habría imaginado poder visitar uno de los sitios más seguros del enemigo».

Stanisláv Petróv y el guardabosques Chris Wilkinson frente a Delta-01, mayo de 2007. NPS/Minuteman Missile National Historic Site (Sitio histórico nacional de misiles NPS/Minuteman).


Izquierda: En la primavera de 2007, durante su segunda visita a los Estados Unidos, Stanisláv y su intérprete, Galina, miran hacia Manhattan desde cerca del puente de Brooklyn. Derecha: Petróv y Douglas Mattern (derecha), presidente de la Asociación de Ciudadanos del Mundo, toman un descanso mientras participan en la filmación del documental El hombre que salvó al mundo durante la segunda visita de Stanislav Petrov a los Estados Unidos en la primavera de 2007. A lo lejos está Manhattan (ambas fotos: cortesía de la Asociación de Ciudadanos del Mundo).
Según una fuente, desde 2007 la página de Wikipedia en inglés de Stanisláv Petróv ha recibido más de 4.702.854 de vistas. Su biografía allí está disponible en 50 idiomas diferentes —hasta este año 2023, frente a 47 en 2019—. Él también ocupa el lugar #42 entre el personal militar más popular —frente al #68 en 2019 —, y el #58 en cuanto a biografía más popular de Rusia (frente al 79º en 2019).
La historia de Petróv se describe con suficiente detalle en el libro de David Emanuel Hoffman The Dead Hand: The Untold Story of the Cold War Arms Race and its Dangerous Legacy —«La mano muerta: La historia no contada de la carrera armamentista de la Guerra Fría y su peligroso legado»—, una de las principales obras del mundo de esa etapa.
(en la foto: carátula el libro)


El autor (en la foto) es un escritor y periodista estadounidense, editor, colaborador de The Washington Post, quien ganó el Premio Pulitzer del 2010 con esa obra en la categoría de «General No Ficción».
El libro se basa en un gran número de fuentes publicadas e inéditas, incluyendo entrevistas con líderes políticos, científicos, oficiales militares y diplomáticos. El sistema de control nuclear automático soviético-ruso —porque se especula que todavía esté activo— conocido como Dead Hand (Mano muerta) —según terminología estadounidense, pero de nombre original en ruso Sistiéma «Pierímeter» 15Э601, «Sistema Perímetro» en español— se describe en detalle.

MG Production y LogTv, Ltd. lanzaron en 2011 un documental que cuenta el incidente de advertencia de ataque nuclear que involucró a Stanisláv con el título Czerwony Guzik —«El botón rojo»—, el cual consiste en extensas entrevistas con el protagonista, así como información histórica relacionada con el momento del incidente.


Anuncios publicitarios de la película.
Cofinanciado por Polish Film Institute —Instituto de Cine Polaco—, fue dirigido por Ewa Pieta y Miroslaw Grubek, y producido por Slawomir Grunberg y Miroslaw Grubek.


Este trabajo fue nominado por el jurado del International Uranium Film Festival —Festival Internacional de Cine de Uranio— en Río de Janeiro para lo que ellos llaman el Yellow Oscar —Oscar Amarillo— del 2012, como mejor largometraje del festival, cuyo organizador legal es la organización sin fines de lucro de arte y educación Yellow Archives.
Cuando el festival tuvo lugar el 24 de enero de 2013 en Hyderabad, India, el documental fue presentado allí.
¿Qué te parece esta historia hasta el momento? Pero no te desconectes porque la actividad de Petróv en el nuevo siglo no ha terminado.
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