
Salto al nuevo siglo (conclusión):
En 2012, Stanisláv fue galardonado con el 20º Premio Alemán de Medios de Comunicación de 2011 «por evitar una posible guerra nuclear mundial en 1983», pues este galardón reconoce a las personas por las importantes contribuciones que han hecho a la paz mundial. Los premios iban dirigidos a «activistas por la paz silenciosa», cuyos nombres generalmente están fuera de la vista de los medios de comunicación.


El premio le fue entregado durante una ceremonia en Baden-Baden, Alemania, el 24 de febrero de 2012 por el expresidente alemán Roman Herzog en un emotivo discurso. El periódico Bild informó sobre la ceremonia de entrega de estos reconocimientos el mismo día de efectuarse.
Según la publicación de Karl Schumacher, el siguiente diálogo notable tuvo lugar al final de una entrevista realizada por Die Welt con Stanisláv a propósito de ese evento:
| Die Welt (DW): Señor Petróv, ¿es usted un héroe? Stanisláv Petróv (SP): No, no soy un héroe. Simplemente hice bien mi trabajo. DW: Pero salvaste al mundo de una Tercera Guerra Mundial. SP: No fue nada especial. |
El canal ZDF también se hizo eco de la condecoración con el documental drama-historia de 45 minutos History, perteneciente a una serie que se estrenó el domingo 29 de octubre de 2000 en ZDF.
La proyección, consecuentemente, se narra en alemán. Pero al pie de la muestra arriba se da esta información (que traduje al español):
| El héroe es un pequeño anciano con el pelo blanco como la nieve y un bigote gris. Está de pie, un poco perdido, en una mesa de bar en el restaurante Medici de Baden-Baden. Acaba de recibir el Premio Alemán de los Medios de Comunicación. Fuma un cigarrillo, sonríe. A pocos metros se sientan Franzi van Almsick, Johannes B. Kerner, Frank Elstner. Tal vez sea por el idioma alemán que no habla, pero tal vez así es como tienen que ser los verdaderos héroes, de alguna manera fuera de lugar en la ráfaga de flashes entre las estrellas y el glamour. Es solo un breve momento en la vida de Stanisláv Yevgráfovich Petróv lo que lo trajo aquí a Baden-Baden, por lo que fue honrado como un pacificador silencioso. Es el momento de su vida el que ha decidido la vida de la humanidad. Era el 26 de septiembre de 1983. Al menos eso es lo que cree Stanisláv Petróv. Durante mucho tiempo había guardado silencio sobre lo que había sucedido esa noche en Siérpujov-15, el centro de mando secreto de la vigilancia satelital soviética a 90 kilómetros al sur de Moscú. Cuando se supo diez años después, no podía recordar exactamente si era el 25 o el 26 de septiembre. Pero una fecha es útil para una gran historia como esta. En cualquier caso, fue poco después de la medianoche, Stanisláv Petróv lo recuerda muy bien, y nunca olvidará la sensación de que su corazón se detuvo por un pequeño momento. «CTAPT NYCK» (Inicio), brillaba de color rojo sangre en la tira de luz en la pared frente al escritorio de su computadora, donde solía haber solo una franja gris. Sonó la sirena. Hasta ese momento había sido un turno tranquilo, a las 8 de la noche él se había hecho cargo. |

El 17 de febrero de 2013, Stanisláv se convirtió en el cuarto ganador del Dresden-Preis, el Premio de la Paz de la Ciudad de Dresde, Alemania, para la Prevención de Conflictos Armados, cuyo primer galardonado, dicho sea de paso, fue el exlíder ruso Mijaíl Serguéyevich Gorbachóv en febrero de 2010. El ganador del Premio Nobel de la Paz de medicina Günter Blobel fue uno de los iniciadores del citado premio.



De izquierda a derecha: Mijaíl Gorbachóv; Günter Blobel; Stanisláv Petróv en Dresde, Alemania, en 2013, esperando para recibir el premio en el Semperoper (foto: Oliver Killig-European Pressphoto Agency).
La ceremonia se efectuó en la Semperoper —Ópera Semper— de Dresde. El discurso laudatorio fue pronunciado por el Dr. Claus-Detlev Walter Kleber del canal de televisión Zweites Deutsches Fernsehen o ZDF.

Según una fuente, el premio se lo entregó un residente de Dresde de 25 años, que «pertenecía a la generación que no habría sobrevivido si no hubiera sido por Stanisláv Petróv».

El ex oficial soviético Stanisláv Petróv sostiene el Premio Dresde frente al periodista de ZDF y orador laudatorio Claus Kleber —a la izquierda— en la Ópera Semper en Dresde, Alemania, 17 de febrero de 2013 (foto: OLIVER KILLIG).
Acorde a la agencia de noticias rusa Sputnik, el premio incluyó 33,000 dólares, unos 25,000 euros para la época.
En 2014, después de años de trabajo por parte de los realizadores, se estrenó el documental The Man Who Saved the World —«El hombre que salvó al mundo»—, un material que su director calificó de híbrido entre drama y documental, y en el cual se reflejaron los eventos de aquel delicado episodio de 1983.

El propio Stanisláv Petróv dijo en una entrevista con el periódico Komsomolskaya Pravda, «que desempeñó un papel principal en la película, y que el actor Kevin Costner le envió una transferencia de dinero de 500 dólares en gratitud por no disparar misiles con ojivas nucleares».
En efecto, el papel del coronel Petróv en la película lo puso en contacto con celebridades estadounidenses como los actores Kevin Costner, Robert De Niro y Matt Damon, aunque nuestro héroe no quiso ser el centro de atención, pues en el filme aduce que «estuvo en el lugar correcto en el momento adecuado».


(para ver más información sobre este docudrama —como le llaman en estos días—, sigue el enlace a continuación para leer un pequeño artículo que escribí y adjunté a este sobre Petróv):
| RELACIONADO: Stanisláv Petróv: The Man Who Saved the World (I) |
Esta realización se lanzó digitalmente la semana posterior al premio de Future of Life en 2018.
Durante sus viajes para El hombre que salvó el mundo, Stanisláv estuvo acompañado por su intérprete Galina. En total, Petróv estuvo en Estados Unidos del 14 al 28 de enero de 2006, participando en muchas reuniones y entrevistas.
En septiembre de 2015, se publicó un libro sobre el significado histórico mundial de Stanisláv Petróv, escrito por Ingeborg Jacobs, una escritora, guionista y cineasta alemana nacida en 1957 en Solingen, Renania del Norte-Westfalia, Alemania, quien vivió en la Unión Soviética de 1989 a 1992. Es muy conocida por las series televisivas OP – Schicksale im Klinikum —«Cirugía – Destinos en el hospital» (1998), Die Gefangenen —«Los prisioneros»— (2003), y Es soll rote Tulipen blühen —«Se dice que los tulipanes rojos florecen»— (2005).



Jacobs ha sido escritora independiente para ZDF desde 1995, y ha realizado numerosos documentales sobre historia contemporánea que han recibido varios premios, como: el German Business Film Award, y el Bavarian Television Award. También ha colaborado en varios libros de Guido Knopp (en la foto) —un periodista y escritor de Alemania muy conocido allí, principalmente, por heber producido un gran número de documentales televisivos sobre el Tercer Reich y el nacionalsocialismo—, que incluye The Great Escape.

La Premio Nobel de la Paz del año 2017, Beatrice Fihn
, quien ayudó a establecer el reciente tratado de las Naciones Unidas que prohíbe las armas nucleares, dijo:
| Stanisláv Petróv se enfrentó a una elección que ninguna persona debería tener que hacer, y en ese momento eligió a la raza humana: salvarnos a todos. Ninguna persona ni ningún país debería tener ese tipo de control sobre todas nuestras vidas y todas las vidas futuras por venir. 35 años después de ese día en que Stanisláv Petróv nos eligió sobre las armas nucleares, nueve estados todavía tienen al mundo como rehén con 15,000 armas nucleares. No podemos seguir confiando en la suerte y los héroes para salvaguardar a la humanidad. El Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares brinda una oportunidad para que todos nosotros y nuestros líderes elijamos la raza humana sobre las armas nucleares prohibiéndolas y eliminándolas de una vez por todas. La elección es el fin de nosotros o el fin de las armas nucleares. Honramos a Stanisláv Petróv eligiendo este último. |
La profesora de matemáticas del University College London, Hannah Fry, autora del nuevo libro Hello World: Being Human in the Age of Algorithms —«Hola mundo: Ser humano en la era de los algoritmos»— participó en la ceremonia de premiación y señaló que, a medida que cada vez más decisiones humanas son reemplazadas por algoritmos automatizados, a veces es crucial mantener a un humano al tanto, como en el caso de Petróv.


Stanisláv fue honrado con el Future of Life Award —«Premio al Futuro de la Vida»— 2018, de 50,000 dólares, «por evitar una guerra nuclear mundial en 1983». Se hizo póstumamente en la ciudad de Nueva York, pues el homenajeado había fallecido el 19 de mayo de 2017. Este premio busca reconocer y recompensar a aquellos que toman medidas excepcionales para salvaguardar el futuro colectivo de la humanidad.
Este premio es otorgado por el Future of Life Institute (FLI), una organización sin fines de lucro también conocida por apoyar la investigación de seguridad de inteligencia artificial con Elon Musk (en la foto) y otros. Según su sitio web, es una organización benéfica y de divulgación que actualmente se centra en «mantener la inteligencia artificial beneficiosa y explorar formas de reducir los riesgos de las armas nucleares y la biotecnología».


«Aunque la mayoría de las personas nunca aprenden sobre Petróv en la escuela, podrían no haber estado vivos si no fuera por él», dijo el cofundador de FLI, Anthony Aguirre (en la foto), un cosmólogo teórico, también catedrático y titular de la Cátedra Presidencial Faggin de Física de la Información en la Universidad de California, Santa Cruz, California.
El premio de 2017, por cierto, le fue otorgado a Vasili Arjipóv, quien por sí solo evitó un ataque nuclear contra los Estados Unidos durante la crisis de los misiles cubanos.
(si no has leído el trabajo que hice sobre Vasili Arjipóv para este blog, puedes hacerlo si sigues este enlace):
Quien aceptó el premio en lugar de Petróv fue su hija, Elena. Mientras tanto, el hijo de Petróv, Dimitri, perdió su vuelo a Nueva York porque la embajada de Estados Unidos retrasó su visa. Al respecto, el profesor del MIT —por Massachusetts Institute of Technology, o sea, Instituto de Tecnología de Massachusetts—, Max Erik Tegmark, dijo al presentar el premio:
| Que un tipo no pueda obtener una visa para visitar la ciudad que su padre salvó de la aniquilación nuclear es emblemático de lo frías que se han vuelto las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, lo que aumenta el riesgo de una guerra nuclear accidental. |

La hija de Stanisláv Petróv, Elena, sostiene el Premio Futuro de la Vida 2018 flanqueada por su esposo Víctor. De izquierda a derecha: Ariel Conn (FLI), Lucas Perry (FLI), Hannah Fry, Víctor, Elena, Steven Mao (productor ejecutivo de la película de Petróv «El hombre que salvó el mundo»), Max Tegmark (FLI).
Estando en vida, Stanisláv recibió una carta de uno de los creadores del sitio de Internet en su honor. Le preguntaron si le gustaría ayudar con la página de inicio. Stanisláv tuvo que declinar la invitación, suavizando su carta así: «Lamento decir que no hablo inglés y no tengo Internet. Pero he pensado en aprenderlo. Es bueno de su parte considerarme un héroe. No sé si lo soy. Como soy el único en este país que se ha encontrado en esta situación, es difícil saber si otros habrían actuado de manera diferente».
En el movimiento de altruismo efectivo, la filosofía y movimiento social que aplica la evidencia y la razón para determinar las maneras más eficaces de ayudar a otros, el 26 de septiembre se conmemora como el «Día de Petróv».
Esos abogadores…
El aporte de Douglas Mattern:
Una fuente afirma que «tal vez tanto o más que cualquier otro individuo, Douglas Mattern (en la foto) ayudó a aumentar la conciencia pública mundial sobre las acciones y el heroísmo de Stanisláv Petróv». Mattern fue presidente de la Asociación de Ciudadanos del Mundo en San Francisco, California, hasta su muerte en 2011.

Este hombre recibió el «Premio Albert Einstein de la Paz» —en inglés llamado Albert Einstein Peace Award— de parte de la International Association of Educators for World Peace —en español, «Asociación Internacional de Educadores para la Paz Mundial»—, el Lifetime Achievement Peace Award —«Premio a una Trayectoria de Vida de Paz»— otorgado por la Federación de Paz y Amor Mundial — Federation of World Peace and Love o FOWPAL—, y varios otros premios de la paz.
Fue él quien sugirió y presentó los Premios World Citizen para el exsecretario general adjunto de las Naciones Unidas Robert Swan Muller III, el Reverendo Jesse Louis Jackson (padre), el alcalde de San Francisco, Willie Lewis Brown (hijo), y el coronel Stanisláv Petróv.



A través de sus esfuerzos, de hecho, Petróv fue galardonado dos veces con el prestigioso Premio World Citizen.

El señor Mattern, junto con el periódico soviético —luego ruso— The Moscow News, también gestionó solución a innumerables solicitudes de personas de todo el mundo que deseaban escribir cartas o enviar contribuciones a Stanisláv Petróv. A través de la World Citizens Foundation, Mattern y la publicación noticiosa se aseguraron de que todas las cartas y el monto total de todas las contribuciones destinadas a Petróv se le enviaran directamente a él en Rusia.
El sitio web brightstarsound.com declaró sentirse en deuda con Douglas por proporcionar información útil relacionada con las valientes acciones de Stanisláv en 1983. Mattern también compartió generosamente con ese sitio web varias fotografías de las visitas de Stanisláv a los Estados Unidos en 2006 y 2007, que se pueden ver en la sección de Fotografías de dicha página.
La admiración de Karl Schumacher:
Aunque lo mencione a continuación de Mattern, no estoy disminuyendo la importancia que yo considero tiene este hombre en esta historia. En mi humilde opinión, él constituye el motor que movió toda esa máquina ¿propagandística, admiradora? que giró alrededor de Petróv —y se benefició, también— desde que se le reconoció a nivel mundial.

En su página karl-schumacher-privat.de, este hombre hizo un pormenorizado homenaje a Stanisláv desde el momento que supo de su existencia hasta la muerte del héroe. Es de ahí de donde extraje la información que escogí para este segmento. Y lo primero que quise exponer fue su carga de admiración en estas palabras:
| La visita de Stanisláv Petróv a Oberhausen fue una experiencia inolvidable para mí y para todos los que lo conocieron. Hoy vivimos en tiempos de desarme y es demasiado fácil olvidar que las potencias nucleares todavía tienen un arsenal nuclear con el que pueden destruirse varias veces. La diferencia es que ya no hay pensamientos de agresión y todos han entendido que solo hay supervivencia para ellos mientras no se usen estas armas. Y todos entendieron e interiorizaron que el mundo nunca más debe estar al borde del abismo como lo hizo en 1983, cuando la carga de una decisión descansó sobre los hombros de Stanisláv Petróv. Creo que la humanidad ha entendido que el peligro sería demasiado grande, que en caso de recurrencia, alguien más no estaría al altura de Stanisláv Petróv. Pero entonces nadie sería capaz de averiguar y reportar eso. Creo que también fue la realización de aquellos que otorgaron a Stanisláv Petróv el World Citizen Award años más tarde en Nueva York. Este premio se otorga a los hombres y mujeres que han prestado servicios sobresalientes a la humanidad. |


Izquierda: Petróv en el círculo privado de la familia Schumacher en una cena en el antiguo restaurante chino de la Wilhelmstraße en Oberhausen-Sterkrade (antes cine TOBI). Derecha: Stanisláv y Schumacher con el Sr. Roland Altenkämper en la sucursal del Volksbank Oberhausen/Mülheim en Vestische Straße 153.
Sobre su apelación a otorgarle el Premio Nobel de la Paz a Petróv, Schumacher expresó:
| El derecho a nominar candidatos a los Premios Nobel corresponde únicamente a los parlamentarios, a determinadas organizaciones y a los premios Nobel. Creo que nadie merece más el Premio Nobel de la Paz que Stanisláv Petróv. El Premio Nobel de Medicina, el profesor Dr. Günter Blobel, también es de esta opinión y me ha asegurado por correo electrónico del 28.12.2012 que aceptará mi sugerencia y trabajará para proponer a Stanisláv Petróv para el Premio Nobel de la Paz. Desafortunadamente, el Comité del Premio Nobel de la Paz no reconoció la importancia y el logro de Stanisláv Petróv. Con Mahatma Gandhi, por ejemplo, quedó en la buena compañía de personas que merecieron el Premio Nobel de la Paz pero no lo obtuvieron. |


Izquierda: Petróv visita el Blumenhaus Welling en Gehrbergstraße 10 en Oberhausen-Osterfeld. La imagen muestra al propietario Werner Welling entregando una decoración floral para la tumba de su esposa en Moscú. Derecha: Stanisláv frente al taller en Vestische Straße 144 con los propietarios Manfred Grosser y su esposa Helga Grosser, quienes se especializan en la restauración de automóviles clásicos estadounidenses, especialmente la marca Cadillac.
Karl también preparó una compilación de datos, fotos, y —presumiblemente por el contenido— notas suyas que publicó en internet, al que puede accederse a través de este enlace: Scans_Fotobuch_Stanislaw_Petrow_einseitig.cdr (karl-schumacher-privat.de).
(en la foto: así aparece en internet la primera página de la compilación hecha por Schumacher, con esta inscripción al pie: «Cobertura mundial de su muerte. Una oportunidad para el Premio Nobel de la Paz»).

El 20 de agosto de 2019, Schumacher y Ensel se encontraron con Mijaíl Gorbachóv en Moscú, por una petición que este último le hizo al primero. Según Schumacher, el exlíder soviético tenía conocimiento de la existencia de Petróv y «había oído hablar de mi compromiso con Stanisláv Petróv», acorde a las propias palabras del alemán.
En el recorte del periódico atesorado por Karl y que subió a su página personal se lee este titular: «Un residente de Oberhausen se reúne con Gorbachóv. Karl Schumacher en los antiguos Estados Soviéticos y líder del Partido en Moscú. “Es único, te sientas frente a él con una simpatía increíble”».

Nota al pie de la foto: Residente de Oberhausen visitó a un hombre de la historia universal: Karl Schumacher y Leo Ensel el martes por la tarde con Mijaíl Gorbachóv en la sala de recepción de la Fundación Gorbachóv en Moscú; un intérprete acompañó la conversación (foto: Schumacher/WhatsApp).
Mención en otras obras
Una versión libre de la biografía de Stanisláv Petróv se establece en el primer episodio de la serie televisiva de ciencia ficción estadounidense Pioneer One.
La hazaña de Petróv fue descrita por los personajes del juego de computadora Metal Gear Solid V: The Phantom Pain —abreviado como MGSV o MGS5—, cuyos eventos se desarrollan en 1984.


La historia continúa, porque este reconocimiento llegó en medio de la vida cotidiana y para nada fácil de Stanisláv en la Rusia capitalista que despuntó con la perestroika. Así que pasa a la próxima entrega para enterarte qué fue de Petróv tras el incidente de 1983.
Y, ¿qué piensas de esta historia hasta el momento? ¿Qué te sugiere pensar sobre quienes ayudaron al héroe soviético? ¿Y sobre sus superiores, que no exaltaron la decisión de Pétrov en un momento crucial de la Historia?
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