19 años de la muerte de George Harrison: «el callado». Un diamante que brilló dentro y fuera de la mejor banda de rock de la Historia. (III).

«Siempre disfruté mucho en nuestros primeros días, antes de que nos hiciéramos demasiado famosos. Solíamos tocar en los clubes y ese tipo de cosas todo el tiempo. Y fue divertido, divertido. Fue bueno, porque se llega a tocar y se llega a ser bastante bueno en el instrumento. Pero luego nos hicimos famosos, y se arruinó todo eso, porque sólo dábamos vueltas y vueltas alrededor del mundo cantando las mismas diez tontas melodías».

Callado, pero con uñas afiladas

Para algunos de ustedes, esto probablemente será de conocimiento común, pero todavía vale la pena señalarlo. Harrison era conocido como «el Beatle tranquilo o callado», y a menudo fue eclipsado por Paul McCartney y John Lennon en el grupo. Lo cual, tampoco, significaba que Harrison no tuviera su carácter bien plantado.

Se cuenta que Sir George Martin dijo a los Beatles cuando comenzó a trabajar con ellos que deberían sentirse libres de hablar y decirle si no les gustaba ninguna de sus contribuciones. George, tomándole la palabra, le dijo «que no le gustaba su corbata».

Si lo pinchaban donde no le agradaba, podía sacar las uñas. A la pregunta de un periodista en una conferencia de prensa en 1965 de cómo los Beatles lograban dormir con el pelo tan largo, Harrison respondió: «¿Cómo duermes con los brazos y las piernas pegados al cuerpo?».

Puede que muchos no asocien a los Beatles con canciones de letra comprometida… si no se les ha conocido bien. Harrison escribió Only a Northern Song debido a su insatisfacción con su estatus de compositor en la editorial de los Beatles, Northern Songs, Ltd., una empresa de publicación de música formada en 1963 para explotar las composiciones de la dupla Lennon/McCartney.

La canción transmite su desencanto por la forma en que la compañía retuvo los derechos de autor de las canciones que publicó, y en cómo, después de su inclusión en público en 1965, los principales accionistas se beneficiaron más de sus composiciones que él, sobre todo el principal, Dick James.

La letra también sugiere el poco entusiasmo que sentía por la banda, sobre todo después del concierto en Candlestick Park (en este enlace puedes leer mi trabajo sobre ese acontecimiento: https://wordpress.com/post/elabrevaderojm.com/1591).  

Otra canción de inconformidad que George Harrison escribió fue Taxman, lo cual hizo en un momento en que los Beatles descubrieron que estaban en una posición financiera muy precaria.

Los Beatles comenzaron a grabarla en abril de 1966, un mes después de la victoria de Harold Wilson del Partido Laborista en las elecciones generales de 1966. Coincidiendo con la creación de la canción, Harrison se enteró de que las obligaciones fiscales de los miembros de la banda podían llevarlos a la bancarrota, y fue franco en su oposición al gobierno que usaba sus ingresos para ayudar a financiar la fabricación de armas militares. 

Harrison expresó esta preocupación en su entrevista How a Beatle Lives (Cómo vive un Beatle) con  Maureen Cleave de la Evening Standard, a finales de febrero, además de cargar contra todas las formas de autoridad y hablar en contra de la guerra de Vietnam

En su autobiografía de 1980, I, Me, Mine, Harrison dice: «Taxman fue cuando me di cuenta de que a pesar de que habíamos empezado a ganar dinero, en realidad estábamos regalando la mayor parte en impuestos; era y sigue siendo típico». 

Como sus ganancias los colocaron en el máximo soporte de impuestos en el Reino Unido, los Beatles fueron responsables de una súper impuesto sobre la renta del 95%, introducida por el gobierno laborista (de ahí la letra «Hay una para ti, diecinueve para mí», refiriéndose al pre-decimal de libra esterlina que valía veinte chelines).

La canción incluye referencias a «Mr. Wilson» y «Mr. Heath», siendo este último Ted Heath, el líder del Partido Conservador.

En la banda, haber sido relegado como músico, no significó dejarse avasallar por el dúo que se disputaba la dirección del grupo. Harrison tuvo discusiones con George Martin, Paul y Lennon; la de este último provocó su abrupta dimisión en medio de la grabación de un disco. Y para la Historia quedaron las desavenencias con McCartney en el documental Let It Be.

https://es-es.facebook.com/SargentLonely/videos/1184311925068313/?t=4

Parece ser que únicamente Ringo escapó de esta inconformidad que carcomía a Harrison dentro de los Beatles. No se olvide que fue él quien le llenó de flores la batería a Ringo como bienvenida cuando este se reunió con la banda tras renunciar.

Más tarde, Harrison hizo todo lo posible para poner el mundo a distancia. Rara vez daba entrevistas. Tenía carteles en varios idiomas colgados fuera de su finca para advertir a los turistas. Y a menudo se mostraba impaciente con los perseguidores de autógrafos: sus respuestas típicas iban desde romper el artículo que se le pidió que firmara hasta firmar réplicas perfectas de las firmas de los otros Beatles.

En 1965 los Beatles fueron premiados con la estrella Member of the Most Excelent Order of the British Empire (Miembro de la Excelentísima Orden del Imperio Británico o MBE), no sin controversia.

Menos conocido es que George Harrison dijo que no a un otorgamiento de Officer of the Most Excelent Order of the British Empire (Oficial de la Excelentísima Orden del Imperio Británico u OBE) en el 2000, posiblemente porque su excompañero de banda Paul McCartney había sido nombrado Caballero en 1997.

El periodista Ray Connolly, que conocía al grupo, le dijo a The Mail: «Quienquiera que decidiera ofrecerle el OBE y no el título de caballero fue extraordinariamente insensible. George se habría sentido insultado, y con mucha razón».

Sin embargo, Harrison nunca comentó sobre sus razones para rechazar el honor.

Como para estar a puro grito…

Un aspecto de los Beatles del que a pocas personas les gusta hablar es el hecho de que la mayoría de ellos no eran exactamente amables con sus cónyuges, y algunos eran francamente viles. Harrison mismo no fue la excepción.

Su primer matrimonio con Pattie Boyd estuvo plagado de fricciones, debido al hecho de que no tenían hijos y cada uno sospechaba que el otro era infértil. Además, Pattie se quejaba de las infidelidades de Harrison. Harrison también se negaba a darle a Pattie la oportunidad de llevar una vida independiente o tener su propia carrera.

Boyd caracterizó el último año de su matrimonio como «alimentado por el alcohol y la cocaína», y declaró: «George usó coca en exceso, y creo que eso lo cambió…, congeló sus emociones y endureció su corazón».

Se cuenta que una noche, George y Boyd fueron invitados a cenar en casa de los Starr, donde Harrison comenzó a tocar para los demás. De pronto, dejó la guitarra y anunció sin rodeos que estaba enamorado de Maureen. Nadie tomó bien esa revelación.

Lo cierto es que George engañaba a Boyd con bastante frecuencia y llevó su infidelidad un paso más allá al acostarse con Maureen Cox, la esposa de Ringo Starr, a espaldas de este, lo cual hizo rebasar la copa de paciencia de su esposa.

Harrison también conoció a Olivia Trinidad Arias mientras ella trabajaba para el departamento de marketing de A&M Records en Los Angeles, el mismo año que su matrimonio llegó al fin y comenzó el proceso de divorcio. En ese momento, Harrison estaba involucrado con A&M, ya que eran los distribuidores de su propio sello discográfico, Dark Horse Records.

Atraído por Arias, Harrison arregló para que ella trabajara directamente para la discográfica en su lugar. La pareja terminó involucrándose románticamente.

Pero, dicen, que donde las dan, las toman.

Eric Clapton —supuestamente el mejor amigo de Harrison—, no sólo se enamoró de Pattie, sino que también la pretendió. George se puso furioso al enterarse de que Pattie acogió con beneplácito estos avances, y los enfrentó una noche en los jardines del Friar Park, su mansión.

Star y Cox se divorciaron en 1975, mientras que Boyd y Harrison lo hicieron en 1977. Boyd se casó con Eric Clapton. Harrison y Arias se casaron en 1978, poco después de que el divorcio de Harrison pasara, y alrededor de un mes después del nacimiento de su hijo, Dhani. En cierto sentido, George fue capaz de darle vuelta a su terrible historia romántica, ya que permaneció con Olivia hasta su muerte.

Una persona amistosa

Como diría el poeta, «a pesar de los pesares», Harrison era una persona amistosa y amigo de sus amigos.

Después de conocer a los miembros de la banda Hells Angels —considerados ser criminales por el Departamento de Justicia— en San Francisco, les invitó a quedarse en las oficinas de los Beatles en Londres: «Oh, si alguna vez vienen a Inglaterra, búsquennos». Un par de meses más tarde, y tomándole la palabra, los californianos pararon en la sede de Apple Records en su camino a «enderezar Checoslovaquia».

Aunque todos los cuatro fabulosos eran fans de Bob Dylan, Harrison pasaba semanas con él en su casa de Nueva York porque le encantaba estar en compañía del cantante de folk.  Los dos finalmente hicieron música juntos como compañeros de banda en The Traveling Wilburys

Aunque George pasaba tiempo con Ringo y Bob Dylan, su amigo más cercano llegó a ser Eric Clapton, a quien Harrison llevó a las grabaciones del álbum The Beatles —más conocido como «el álbum blanco»—, para que tocara la guitarra en While My Guitar Gently Weeps.

Ambos, asimismo, colaboraron notablemente en el primer concierto benéfico de la historia, que recaudó millones para la nación hambrienta de Bangladesh.

A pesar del famoso apodo que la prensa le puso a Harrison, este era un hombre muy hablador, y su compañero Wilbury, Tom Petty, lo confirmó al decir «que George nunca se callaba; era la mejor compañía que podrías imaginar».

Otra leyenda de la música con la que Harrison se hizo amigo en su vida fue, tal vez para gran sorpresa, Alfred Matthew «Weird Al» Yankovic, quien hizo una parodia de una de las canciones de Harrison, específicamente, Got My Mind Set on You, que tituló (This Song’s Just) Six Words Long (Esta canción solo tiene seis palabras), y apareció en su quinto álbum Even Worse.

AL TV: Yankovic presentando a Harrison.

Sigue conectado con esta historia, que todavía quedan cosas interesantes por conocer sobre George Harrison. Espera la cuarta entrega.

Publicado por jmhernandezgonzalez

Cubano por nacimiento y corazón. Amigo de quien se lo merece, porque nada comparable con el amor a la familia como la lealtad a un buen amigo. ¿Escritor? Solamente sé que escribir para mí es más que multiplicarme en la inmensidad del tiempo y el espacio dando campanazos de imaginación.

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